En un lapso de siete años, para el 450 Aniversario de la ciudad, Aguascalientes habrá invertido más de mil millones de pesos en el programa de rescate de los Barrios Tradicionales, con el fin de posicionarlos en el contexto nacional con el concepto similar de los Pueblos Mágicos, informó el director del Instituto Municipal de Planeación, Jaime Gallo Camacho.

Por cada uno de los seis barrios citadinos se necesitará invertir alrededor de 200 millones de pesos para lograr la regeneración ambiental y urbana, la recuperación de espacios físicos, y el desarrollo económico y turístico, dividido en diversas etapas.

Este proyecto incluye diversas acciones que requieren continuidad a través de las administraciones municipales venideras, aunque desde ahora se realiza una consulta y análisis detallados de cada barrio citadino y así rescatar aquellos aspectos urbanos, de arquitectura sobresaliente, rasgos históricos, aspectos artísticos o algún valor que permita aprovecharlo y compartirlo a la sociedad.

“Para este año se avanza en la reforestación de los barrios, la iluminación funcional y ornamental, el mejoramiento de las fachadas, las banquetas y corredores peatonales, así como la señalética, lo cual va de la mano de las ofertas culturales y artísticas de cada lugar. En cada barrio se invierten 10 millones de pesos”, apuntó.

El titular del Implan indicó que la segunda etapa del proyecto se trabaja con los colegios de profesionistas para elaborar proyectos ejecutivos de intervención de la infraestructura. Este programa se encuentra inmerso en la planeación urbana para el año 2025.

“Para el 450 Aniversario de la ciudad se quiere ofrecer un rostro distinto en los barrios de El Encino, San Marcos, Guadalupe, La Salud, La Purísima y La Estación”.

Barrios Mágicos trabajará en cinco vertientes: la regeneración ambiental, que consiste en recuperar los jardines tradicionales y los corredores verdes. La regeneración urbana, que se refiere a recuperar los sitios históricos, arquitectónicos y sociales. La recuperación del espacio físico, a fin de promover actividades barriales, para que los vecinos disfruten y aprovechen estas zonas y al mismo tiempo sea un atractivo turístico.

“Las otras dos variantes que se buscan son el desarrollo económico y el turístico, donde se pretende que se involucren los habitantes de cada barrio, y para ello se cuidará que nadie sea desplazado, tal y como sucedió con un proyecto similar en la Ciudad de México, donde se recuperó el centro y al final se cedió a una empresa transnacional”, comentó finalmente.