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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Ladrar es una conducta normal de un perro, pero si se da en exceso es necesario tomar medidas especiales, ya que puede ser molesto no sólo para la familia, sino también para los vecinos o para otros dueños cuando salen a pasear.
Los especialistas recomiendan, primero, averiguar por qué ladra, por ejemplo, si es porque tiene hambre o si está advirtiendo la presencia de algún desconocido.
El adiestramiento suele ser la mejor alternativa para corregir la conducta de un perro que ladra mucho.
Checa las recomendaciones de expertos para enseñar al perro a moderar sus ladridos, cuando sea necesario.

1 Las causas
Los ladridos hablan sobre su estado de ánimo: puede estar nervioso, sentir miedo o estar aburrido.
Algunos perros ladran porque quieren algo, por ejemplo, puede que tengan hambre, sed o sólo quieran jugar, esto último suele ser común cuando ven a otras mascotas, porque quieren invitarlas a convivir.
Pero si el can ladra en exceso, será muy oportuno enseñarle otras formas de llamar la atención, como dar la pata o esperar cerca de la puerta o su plato de comida.
Si lo que quiere es jugar, se le puede enseñar que debe estar tranquilo antes de dejarlo ir a jugar.

2 En casa
Si ladra cuando se queda solo puedes dejarle puesta música o la radio encendida para que identifique un ruido humano que le resulte familiar.
Recuerda que un perro aburrido necesita aliviar su frustración de alguna forma, y los ladridos a veces son una forma de hacerlo.
Si está aburrido se recomienda darle juguetes que requieran un trabajo, por ejemplo, algunos tienen comida dentro y el can tiene que darle vueltas para poder conseguirla.
Se trata de que se mantenga ocupado cuando no haya alguien en casa.
Darle una prenda vieja de ropa sin lavar o cualquier cosa que tenga un fuerte olor a la familia ayudará al can a reducir la ansiedad cuando se queda solo.

3 En guardia
Otra de las razones más comunes por las que un perro ladra es para avisar, por ejemplo, si ve a alguien acercándose a la casa, ladrará para hacerlo notar.
Cuando son canes educados para dar la alarma, lo mejor es dejar que ladren para llamar la atención, pero hay que hacerlos callar en cuanto te hayas asegurado de que todo está en orden.

4 Socializar
A veces los canes ladran por miedo o por falta de familiaridad. Por ejemplo, si no está acostumbrado al ruido de una moto, cada vez que escucha una encendida empieza a ladrar.
En estos casos hay que enseñarle que no debe tener miedo a una moto, esa situación se puede asociar con algo positivo, como jugar con él o darle algún premio cuando se escuche el motor.
Hay mascotas que no están acostumbradas a convivir con otros humanos que no sean los de su familia, o con otros perros, si no sale de casa, lo deseable es que socialice desde que es cachorro, pero al perro adulto también se le puede enseñar a socializar.
Llevarlo de paseo e irlo exponiendo poco a poco a la convivencia con otras personas y perros lo ayudará a aminorar, paulatinamente, miedo, fobias, timidez o agresividad. No olvides llevarlo con correa y estar atento a qué distancia es la prudente respecto a los demás, para mantener la situación controlada y evitar posibles trifulcas.

5 Enseñarlo a callar
Una de las maneras de enseñar a la mascota la orden «cállate» es hacerlo callar o distraerlo cada vez que ladre. Se puede utilizar algo que haga mucho ruido, como una lata llena de monedas, para atraer su atención, y luego pronunciar firmemente la orden de «cállate».
Algunas personas usan la onomatopeya shhh, y sus mascotas la identifican y guardan silencio.
Cuando deje de ladrar es oportuno apapacharlo y/o darle un premio.
Lo que no se recomienda es gritarle, porque puede provocarle ansiedad y perjudicar el aprendizaje, ya que el animal podría identificar que ambos, dueños y él, están en alerta y que es la conducta apropiada.

6 Evita collares de descarga
No se aconseja comprar collares de descarga para entrenamiento y, menos, sin asesoramiento.
Estos aditamentos pueden empeorar el proceso, si no se sabe usarlos bien y, en algunos casos, hasta dañar la salud del can, por ejemplo, sus cuerdas vocales.
Hay sistemas menos agresivos, como unos collares que desprenden líquidos con olor a limón o citronela y que, al ladrar el perro, se desprenden esos olores y pueden molestar a la mascota.
Siempre será mejor acudir con un etólogo, el especialista en comportamiento animal, o con un buen entrenador canino.