La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros pone en alerta a quienes sin solicitar, reciben una tarjeta de crédito a su nombre. Antes de correr a utilizarla debe saber que no se trata de ningún obsequio y que su mal manejo puede meterle en una situación muy desfavorable para su bolsillo.
Ignacio Chávez Villanueva, subdelegado de la Condusef, advirtió que las instituciones financieras sólo podrán emitir y entregar tarjetas previa solicitud del cliente, por lo que al expedirlas sin su consentimiento incurren en una falta a la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros y podrán ser sujetas de una sanción.
Enumeró las razones para no aceptar la tarjeta de crédito, como adeudos por comisiones, al ser un producto que no se solicitó, no se tuvo la oportunidad de comparar y puede que no sea la más adecuada para el bolsillo del usuario financiero.
Otra situación son problemas serios como un robo de identidad, “si de una forma ya hicieron llegar una tarjeta de crédito sin autorización o solicitud, seguramente es porque tienen los datos personales. Hay que tomar cartas en el asunto de manera instantánea, ya que no es cualquier cosa”, asevera.
Chávez Villanueva explicó que si se crea una mala nota en el historial crediticio, la cual podría durar varios años si por alguna razón se llega a activar la TDC o no se ha cancelado, puede generar costos que al no pagarlos se convierten en una mala nota ante el Buró crediticio.
Por ello, el subdelegado de la Condusef recomendó consultar el reporte de Crédito Especial al menos una vez al año para asegurarse que no se tiene una tarjeta de crédito no solicitada. También se puede hacer en https://www.burodecredito.com.mx/.
“En caso de detectar o comprobar que hicieron llegar una tarjeta de crédito a su nombre sin autorización, se debe presentar inmediatamente una queja ante la institución financiera que emitió el plástico. Si da negativas para ayudar, acuda inmediatamente con la Condusef”.