El Heraldo de Aguascalientes

¡Que desaparezca el salario mínimo!

Noé García Gómez

La idea de establecer un salario mínimo como la remuneración más baja que legalmente deben pagar los patronos a un trabajador, se materializó por primera vez en 1894 en Nueva Zelanda y se extendió después a otras partes de Oceanía, Europa y América. En México establece por primera vez en esta figura del salario mínimo con la promulgación de la Constitución General de la República publicada en el Diario Oficial de la Federación del 5 de febrero de 1917, específicamente en el artículo 123, fracción VI bajo el principio de que el salario mínimo deberá ser suficiente  “…para satisfacer las necesidades normales de la vida del obrero, su educación y sus placeres honestos, considerándolo como jefe de familia…”.

El 1 de enero de este año entraron en vigor los incrementos al salario mínimo por lo que, en promedio, este tipo de salario aumentará 3.9 por ciento, aunque el país está dividido en dos áreas geográficas en cuyas ciudades se otorgarán cantidades distintas. De esta manera, para el área geográfica “A”, el salario quedará en 67.29 pesos, mientras que en la zona “B” (donde están los once municipios de Aguascalientes) el día laboral será pagado en lo mínimo, en 63.77 pesos. Que se haya discutido y aprobado ese aumento al salario mínimo indica la mezquindad y el menosprecio con la que es tratado un trabajador en México. En comparación con otros países, nuestros trabajadores están por debajo de los raquíticos salarios mínimos de países como Guatemala o El Salvador y muy por debajo de los que se pagan en Chile o Brasil, ni hablemos de países Europeos o de nuestros vecinos del norte.

La OIT recomendó en su Informe mundial sobre salarios 2012/2013 que “los salarios mínimos deben ser fijados por las autoridades tras consultar con sus interlocutores sociales y que es necesario adoptar un enfoque equilibrado que tome en consideración las necesidades de los trabajadores y sus familias así como factores económicos, incluyendo niveles de productividad, requerimientos en términos del desarrollo económico y la necesidad de mantener un alto nivel de empleo”. Con estas recomendaciones tan variadas se generan dificultades para lograr ese “enfoque equilibrado”. Por una parte, que los trabajadores cuenten con un ingreso mínimo que, como lo determina en nuestro caso la Constitución, sea suficiente “para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos”; por otro lado, si el nivel de remuneraciones no está respaldado por una productividad, no sería sostenible y puede generar un incremento en la inflación y en el desempleo, aquí es donde no me explico, si políticos y gobernantes dicen que la mano de obra mexicana es altamente competente y profesional, esto no se ve reflejado en los 63.77 ó 67.29 pesos y es que en nuestro país, el salario mínimo más sirve para justificar los raquíticos salarios que las empresas pagan, que para la subsistencia del trabajador.

En México quien establece el Salario Mínimo es La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) y que su presidente el señor Basilio González tiene un sueldo de 2 millones 798 mil 600 pesos, en promedio 7 mil 643 pesos diarios, ¿Con que criterio y condiciones alguien con este salario puede mediar y establecer los salarios de los trabajadores de 63.77 pesos diarios? ¿para qué se establece un salario mínimo sino cumplirá con lo establecido en la Constitución? ¿Por qué seguir burlándose del obrero mexicano?

Es por ello que convendría que hubiera una mayor discusión sobre las decisiones que se toman en México sobre el nivel y las repercusiones de los salarios mínimos y los salarios reales, poniendo como punto de discusión, si el salario mínimo no refleja la realidad es mejor desaparecerlo y no seguir con una mentira que ofende y cala hondo en la clase trabajadora de nuestro país.

 

Concretito

 

Vehículos nuevos para los Diputados locales: los 27 diputados locales quieren comprarse 30 autos (39-27=3 autos que sobran) con un valor de 230 mil pesos cada uno, que dicho sea de paso un trabajador que gana el salario mínimo en Aguascalientes tendría que trabajar 3607 días, sin destinar nada a comida, vestido y educación, para comprarse un carro de ese precio ¡A que diputados!