Beatriz Patricia Chavez Cruz 
Agencia Reforma

CDMX.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) concluyó que la empresa Centro de Productividad Avanzada (Cepra) entregó datos falsos al SAT para obtener una ventaja indebida y ganar el contrato para instalar las computadoras con las que dan servicio a los contribuyentes.
Al revisar el convenio por mil 176 millones de pesos, la ASF hizo una verificación aleatoria de algunos de los 902 centros de servicio que la compañía dijo tener en todo el País, así como de sus números telefónicos. Descubrió que la mayoría no existen.
“Se concluye que el proveedor presentó información falsa para acreditar centros de servicio, por lo que el SAT no debió otorgar el segundo y tercer fallo a favor de la empresa Cepra.
“Derivado de esta situación, se advierte que podría haber repercusiones económicas para el SAT”, afirma la ASF en su informe.
El organismo visitó 14 establecimientos en la Ciudad de México y el Estado de México, y 3 más en Aguascalientes.
En 9 de los ubicados en el centro del País, fue imposible para la ASF corroborar los recursos de equipamiento porque las personas que abrieron las puertas señalaron que no era un centro de servicio de Cepra.
A uno de los domicilios los auditores acudieron en varias ocasiones sin encontrar a alguien; otro inmueble no se encontró, pues la dirección era inconsistente en la distribución de las manzanas y lotes de esa calle; otros más carecían de referencia.
En una de las direcciones, uno de los familiares indicó que “el centro de servicio era su hermano y que no estaba”, que había estado esperando a los auditores hasta las 16:30 horas y, como le estuvieron llamando de su trabajo, se tuvo que retirar. Nunca lo vieron.
En 2 de los inmuebles, los responsables señalados en el listado de los centros de servicio se encontraban en el domicilio y atendieron las visitas.
En el caso de Aguascalientes, la ASF confirmó que ninguno de los 3 lugares visitados eran centros de servicio de Cepra.
Los auditores hicieron después una segunda revisión, que consistió en 30 visitas domiciliarias adicionales, y encontró que 13 no eran centros de servicio; en 14 no atendieron a los auditores o no se halló el nombre del responsable ni la dirección en el archivo de Cepra. Sólo 3 casos resultaron positivos, el 10 por ciento del total.
Además, desde las oficinas del SAT se hicieron 248 llamadas a los centros de servicio y se detectó que 50 de los números no eran de centros de servicio; en 134 el contacto no fue exitoso, es decir, no contestaron, no se encontró al responsable ni la dirección en el archivo de Cepra o, en el mejor de los casos, contestó la persona buscada, pero colgó.
Sólo 64 lugares eran centros de servicio, es decir, el 25.8 por ciento de todos los revisados.
Este supuesto engaño sobre los 902 centros de servicio fue clave para que, en su momento, el SAT le otorgara el contrato a Cepra.

Al ofertar los 902 centros de servicio, Cepra fue la única que obtuvo el máximo de 7 puntos previstos en la licitación, mientras que las otras competidoras no llegaron a 1 punto.

Cuando el SAT le dio el contrato, Cepra había sumado 91.77 puntos contra 89.48 de Mainbit.