El Puente del Chicalote es un testigo fiel de la historia del antiguo Aguascalientes que también forma parte importante de lo que fue la ruta del antiguo Camino Real de Tierra Adentro, el cual ayudaba a conectar con la ruta del norte del estado en el traslado de mercancías, destacó el delegado del INAH, Héctor Castanedo Quirarte.
El funcionario federal indicó que aunque el antiguo Camino Real de Tierra Adentro se trazó y funcionó desde el siglo XVI pasando por algunos puntos que con el tiempo darían origen a lugares que ya se han visitado, como las Haciendas de Peñuelas, El Pedernal y San Blas, para mediados del siglo XVIII una parte importante de la zona central del Valle de Aguascalientes había desarrollado no sólo zonas de cultivo, sino nuevas estancias que con el tiempo dieron origen a otras haciendas y ranchos como La Guayana, La Trinidad, El Zapato y Chicalote.
Comentó que debido a la existencia de estas nuevas estancias nacidas ya en las postrimerías del Virreinato o a principios del siglo XIX, fue que se formalizó un nuevo ramal del Camino Real que salía de la Villa de Aguascalientes hacia Zacatecas y que tenía como punto de partida el Mesón Amarillo, finca histórica que aún se puede observar en el actual Jardín Carpio.

CRUCE DE CAMINOS
Este camino también cruzaba el antiguo Río de San Gil, que regaba parte del Valle de Aguascalientes y que descendía desde la antigua Hacienda de San Marcos, muy cerca de lo que hoy es Loreto, Zacatecas. Dicho afluente servía para abastecer de agua los regadíos de varias haciendas que estaban a su paso y que formaban parte del gran mayorazgo de Ciénega de Mata, tales como Santa María de Gallardo, El Tule y Jaltomate.
Ya más cerca de lo que actualmente es la comunidad de Margaritas, este río tomaba el nombre de Chicalote, debido a que cruzaba por las tierras de la estancia de Chicalote, un rancho que era parte de la Hacienda de San Blas de Pabellón.

EL ORIGEN
El chicalote es una planta que aún se puede observar en la región, la cual también es conocida como Cardo Santo y que debido a su gran abundancia, le dio nombre al rancho.
En tiempo de lluvias y por las crecidas del nivel de agua, quienes transitaban por el Camino Real se veían en la necesidad de rodear el Río San Gil –o Chicalote-. Esto los obligaba a trasladarse hasta el antiguo Puente de San Ignacio, única obra arquitectónica que permitía el paso a los viandantes.
Fue por ello que para finales del siglo XVIII se dio inicio a la construcción de un nuevo puente que por estar en tierras del Rancho de Chicalote recibió el mismo nombre.

RELEVO GENERACIONAL
Castanedo Quirarte apuntó que esta obra es de menores dimensiones que el Puente de San Ignacio, aunque cuenta con algunos arcos y sus respectivos tajamares para facilitar su estabilidad al paso de las corrientes de agua. Además de tener pasamanos construidos de piedra, que es el mismo material con que se construyó toda la obra.
Señaló que este puente estuvo en funcionamiento desde su terminación hasta hace pocos meses, en que gracias a un nuevo puente que se construyó a escasos metros de él, dejó de soportar el tráfico pesado que circulaba diariamente”.
“Valga decir que desde este nuevo puente, se puede observar con tranquilidad la magnífica obra arquitectónica que constituye el antiguo puente de Chicalote, un monumento patrimonial que forma parte de la ruta del Camino Real de Tierra Adentro”.