Con casi setenta mil infracciones aplicadas en lo que va del año, el director de Tránsito y Movilidad, José de Jesús Rodríguez Benavides, aseveró que la línea amarilla es la más frecuente, aunque han crecido las multas porque los conductores se estacionan en espacios para discapacidad, en cuyo caso se aplican sanciones onerosas que van de los 3 mil 500 a los 11 mil pesos.

“Hasta ahora suman 2 mil 500 infracciones por el concepto de estacionarse en lugares con el símbolo de la silla de ruedas cuando no deberían, y aquí no está habiendo flexibilidad hacia los conductores, porque es tiempo de aprender a respetar las normas de vialidad y de apoyar a las personas con necesidades especiales”, aseveró.

Sobre estas multas, indicó que los montos los define el juez calificador; no tienen descuentos y son de las más caras sanciones que se aplican en el Reglamento de Vialidad. Además, la autoridad está facultada para levantar los vehículos y llevárselos a la Pensión Municipal. El resto de las infracciones establecen un monto promedio de 750 pesos.

La segunda causa de infracciones se refiere a las personas que no respetan la luz roja de los semáforos, ahí suman más de 5 mil infracciones de enero a la fecha. Mientras que otras 5 mil multas responden a que los motociclistas no utilizan cascos.

El teniente Rodríguez Benavides indicó que otras 5 mil infracciones se han aplicado porque la gente no entiende que no deben estacionarse en los camellones centrales en la vía pública, aunque en esos espacios se encuentra perfectamente señalizado que está prohibido, y sucede especialmente en lugares cercanos a las tiendas de conveniencia, que no tienen espacios suficientes de aparcamiento.

El director de Tránsito y Movilidad precisó que hasta ahora suman 18 mil 274 infracciones en línea amarilla, que es la más frecuente, la cual ha decrecido un 10% con respecto al año 2016, gracias a la vigilancia más efectiva de los elementos de Tránsito y a las nuevas estrategias para convencer a la ciudadanía de que utilice los estacionamiento públicos.

Finalmente, agregó que los locatarios o los propietarios de las casas piden a la autoridad que les auxilien para evitar que la gente utilice las dobles filas o las líneas amarillas en esquinas y en cocheras, principalmente en el centro citadino, lugar donde son más reducidos los espacios públicos para aparcamiento en la calle.