Selene Velasco
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- A seis meses del sismo, la desesperación de los damnificados va en aumento.
Alrededor de 300 personas marcharon rumbo al Ángel de la Independencia para exigir celeridad en la reconstrucción.
Provenientes de al menos ocho delegaciones, los inconforme partieron por la tarde de Álvaro Obregón 286, donde el desplome de un edificio cobró la vida de 49 personas.
Entre ellos Homero, de San Gregorio Atlapulco, donde las autoridades delegacionales aseguraron al segundo día del temblor que había “saldo blanco”.
“El censo de la asociación 19 de septiembre nos habla casi de mil 500 viviendas dañadas. Hablamos de una incongruencia total”, dijo.
A las 13:14, hora en que el movimiento telúrico cimbró a la CDMX, se guardó un minuto de silencio y se cerraron momentáneamente Calzada de Tlalpan, Viaducto y Cuauhtémoc, Calzada Miramontes, Avenida del Taller y Periférico y Cuemanco.