Retrasos y eventual ausentismo se registraron ayer en algunas empresas y negocios como resultado del paro de camiones urbanos en el Centro Histórico, reportó Coparmex Aguascalientes.

Su presidente, Raúl González Alonso, apeló a la comprensión de los patrones porque el retraso que haya tenido su personal no es imputable a los trabajadores, quienes seguramente hicieron lo que habitualmente llevan a cabo para acudir al trabajo.

No obstante, se encontraron con que no había disponibilidad del servicio o bien quedaron atorados en medio del conflicto vial que se generó a partir de la zona Centro y su influencia debido a las desviaciones que sufrió la circulación por el cierre de la calle principal en el corazón citadino.

En entrevista, dejó en claro que fueron casos aislados los que se reportaron y por supuesto no incidieron en una baja productividad, sino más bien en la molestia ocasionada por este incidente que “no abona en nada a la pésima imagen que se tiene ya del transporte público y de los concesionarios en Aguascalientes”.

González Alonso subrayó que en Aguascalientes estamos acostumbrados a resolver las cosas a través del diálogo y sentados a la mesa, buscando quién cede una parte y quién cede otra, para lograr acuerdos que en el tema particular, son para beneficiar a la sociedad.

En ese sentido, consideró que es la sociedad usuaria del servicio la que se ha visto más afectada por un sistema de transporte público deficiente, cuyos concesionarios parecen no tener empatía con la sociedad, puesto que su mal servicio no es reciente, sino que lleva décadas.

“Parece ser que se trata de personas que no están entendiendo que el modelo de negocio con el que han venido trabajando está agotado, pues el esquema hombre-camión definitivamente ya no es propicio para estos tiempos”.

Comentó que de acuerdo a la información divulgada, sí ha habido apertura al diálogo por parte de la autoridad, de hecho ayer se les invitaba no a retirarse, sino a abrir el paso por un carril a quienes se dirigían a trabajar o estudiar y requerían cruzar el centro.

“No obstante, la manifestación de los representantes de Atusa fue de cerrazón y de querer generar conflicto para que supuestamente los escucharan, cuando muchas veces se ha hecho, les han dado plazos para que se modernicen y no han dado respuesta”, concluyó.