En poco más de la mitad de casos de muerte fetal ni los médicos ni los padres tenían previsto que hubiera un factor de riesgo.
Perder un bebé en el útero o durante los primeros 28 días de vida es una experiencia muy fuerte, por lo que el Instituto Nacional de Perinatología impulsó un modelo de cuidados paliativos para atender la salud física y psicológica de la mamá, explica Jorge Arturo Cardona Pérez, director del INPer
Señala que la mayoría de los neonatos muere a causa de la prematurez.
Entre las causas de la prematurez se encuentran factores como el estilo de vida, la exposición al medio ambiente, patologías de la madre como obesidad o diabetes, así como malformaciones uterinas, apunta Cardona.
“Un problema que tenemos en México es que solamente cuatro de cada diez mujeres tienen control prenatal en el primer trimestre de embarazo. Perdemos un área de oportunidad para poder detectar riesgos durante tu gestación”, destaca el especialista.
Los casos de muerte fetal, que ocurren de forma intrauterina o en el parto, se deben a causas diversas, entre ellas enfermedades de la madre, malformaciones del bebé o síndromes genéticos, explica Salvador Espino y Sosa, subdirector de investigación clínica del INPer.
Detalla que de los 22 mil 703 casos de muerte fetal que se registraron en 2015, unos 13 mil 415 ocurrieron en embarazos donde no se consideraba la presencia de un factor de riesgo.
“La muerte fetal en México es un fenómeno que va a la alza y constituye un problema prioritario de salud. Es importante que crear maniobras de tamizaje en toda la población para identificar aquellos embarazos complicados que deben ser vigilados de forma estrecha desde el principio”, enfatiza.
En 2017, en el INPer fallecieron 57 neonatos. De ellos, 28 fueron por malformaciones congénitas y se preveía el deceso.
“Las mamás ya sabían que tenían un pronóstico que no era compatible con la vida, estuvo el papá cuando nació el bebé, el bebé se le dio en los brazos a la mamá, eso es algo que hemos venido humanizando en un sistema que ha venido dando resultados con mayor preparación del personal médico y del personal de enfermería”, comparte Cardona Pérez.
El modelo del INPer ha sido retomado desde hace dos años en el proyecto Regionalización de los Servicios de Salud Perinatal, que opera en fase piloto en los estados de Guanajuato, Morelos y México.
Se promovió que un médico o enfermera identificara, en el primer nivel de atención, factores que indican que un embarazo puede ser de alto riesgo y que tengan capacidad resolutiva para trasladar a esa persona a un segundo o tercer nivel de atención.
“(Gracias a la estrategia) hubo disminución de los partos prematuros antes de la semana 34, hubo menos muertes maternas por hemorragia y preeclampsia y hubo más niños que fueron manejados con ventilación no invasiva. Las mujeres adolescentes que tuvieron bebés salieron con una mejor cobertura de métodos anticonceptivos para evitar un segundo embarazo tempranamente”, afirma.

TABLA
Pérdida dolorosa
De acuerdo con datos del INPer, sólo en 2015, a nivel nacional se registraron:
*16 mil 200 decesos de recién nacidos.
* 22 mil 703 muertes fetales.
*2 de cada 3bebés que fallecen en el primer año de vida mueren en el periodo neonatal.

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