Salvador Rodríguez López

Para tener éxito en toda actividad que se vaya a emprender, o esté en marcha, los especialistas en planificación recomiendan tener claros los objetivos, por lo que sugieren que se escriba en un cuaderno los asuntos que deben quedar resueltos a corto, mediano y largo plazo, que de cumplirse se tendrá el producto que se meditó.
Lo anterior ha sido el talón de Aquiles de los sucesivos ayuntamientos de Aguascalientes – y tal vez de los otros diez -, que cuando están en campaña prometen cualquier cosa por tal de obtener el voto, pero una vez en el cargo se hacen los olvidadizos, o se comprometen que “más adelante” lo harán.
Los comerciantes de la ciudad capital tienen años de exigir el reordenamiento de la zona centro y la respuesta – de azules y rojos – ha sido obvia: que se harán estudios para llevar a cabo un programa que ofrezca opciones a los vendedores ambulantes y de temporada, pero entre que lo harán y que se tardan en hacerlo se pasa el tiempo.
Para demostrar el nulo interés de la autoridad municipal por atender esta demanda, el director municipal de Mercados, Estacionamientos y Áreas Comerciales, Israel Díaz García, reconoció que para la temporada navideña se refrendaron 200 permisos al ambulantaje en la zona centro y 1,800 para los tianguis que operaron en los jardines Manuel Carpio, Zaragoza e Independencia y en los mercados de La Purísima y San Felipe.
La queja mayor procede de los negocios establecidos en las calles Juárez, Allende, 5 de Mayo y primera cuadra de José María Chávez, debido a que la venta a orilla de banqueta o sobre el arroyo de la calle impide que los potenciales compradores se acerquen a las tiendas para observar la mercancía y comparen precios, porque inclusive los movibles crean corredores para que los transeúntes sólo pueden apreciar lo que ellos ofrecen.
Para zafarse del compromiso de un mayor orden, Díaz García asegura que en esta administración no se han otorgado permisos nuevos para el área centro, sólo hay refrendos, tanto para locales como foráneos, lo que de ninguna manera es la respuesta que esperan los reclamantes sino que se haga lo necesario para terminar con esta situación.
En donde sí hay autorizaciones recientes es para quienes trabajan “fuera del polígono del primer cuadro”, que según el funcionario “no pueden operar en avenidas principales, o afuera de una iglesia o de una institución pública como los hospitales”, por lo tanto, los 180 que se han expedido de 2017 a la fecha son para la zona oriente.
El año próximo habrá elecciones para las alcaldías, por lo que téngase por seguro que entre los compromisos que asuman los abanderados de los distintos partidos o coaliciones será que “con ellos” sí se acabará con ese asunto y comprometiéndose – tal como se han hecho sus antecesores -, que el centro histórico de Aguascalientes y de cada una de las cabeceras municipales serán ejemplo de orden y pulcritud, a imagen y semejanza de ciudades de primer mundo.
La cuestión gira en torno a que, aún cuando lo firmen ante notario público, a la hora de la verdad tendrán una argucia a la mano para eludir el acuerdo, al suponer que si lo llevan a cabo perderán presencia entre los electores, consecuentemente prefieren aplicar aquello que “si lo dije ni me acuerdo”, aunque en el ejercicio del cargo podrían enfrentar situaciones inéditas para refrescarles la memoria, como ya sucede en países centro y sudamericanos y en varias ciudades europeas.

EL GOZO AL POZO
Cuando más cerca han estado los taxistas de recibir atención médica para ellos y sus familiares, de pronto el nuevo gobierno federal anunció la cancelación del Seguro Popular (SP), por lo que ahora tienen que esperar para conocer si pueden entran en el diseño que sustituirá a ese organismo.
Con lo anterior se hace nebulosas sus ilusiones de estar dentro de un esquema médico que tanta falta les hace, ya que por las condiciones en que laboran no son considerados asalariados como para tener acceso al Seguro Social, por lo que deben seguir gastando en el servicio particular para atender sus enfermedades y de sus dependientes, lo que es difícil de solventar por lo caro que están las consultas, medicamentos, hospitalización, cirugías y recuperación.
Hace tiempo las autoridades locales les sugirieron que se inscribieran en el SP, con una aportación asequible a sus posibilidades, por lo que creció el entusiasmo entre miles de choferes de acogerse a este servicio, que pese a no tener las mismas ventajas del IMSS al menos ayudaría a ser atendidos con sólo estar al corriente de la cuota.
Lo que podrían hacer ahora es buscar el apoyo de sus agrupaciones, del gobierno del estado o hacerlo directamente, para ser incluidos en el programa IMSS Bienestar (que sustituye a IMSS Prospera), el cual tiene como objetivo brindar servicios médicos a la población más vulnerable del país que no tiene seguridad social, atención que comprende los servicios de salud y las acciones de vigilancia epidemiológica que se proporciona mediante las unidades médicas urbanas, rurales y móviles. Esta red suministra a las personas no derechohabientes los servicios de primer y segundo nivel de atención, por medio de sus unidades hospitalarias en donde se atienden las especialidades de cirugía general, ginecobstetricia, medicina interna, pediatría, anestesiología, medicina familiar y epidemiología.
El recién nombrado director del IMSS, Germán Martínez Cázares, en su primera conferencia de prensa anunció que en esta administración se dará forma a la universalización del acceso a la salud, para ello incluirá a los estados de Aguascalientes, Quintana Roo, Tabasco y Colima en el Programa IMSS-Bienestar, que no estaban contemplados en estas acciones, con lo cual las en 32 entidades del país quedará cubierto el acceso a la salud.
Aseguró que suplir el de Prospera por el Bienestar no se trata de un cambio de nombre, sino de presupuesto y actitud, “porque serán preferentes los más pobres, que no tienen derechohabiencia”, que en este caso es el de los taxistas.
En los últimos días se ha insistido que el Seguro Popular pasaría al IMSS, pero Germán Martínez salió al paso para aclarar que será únicamente una parte, al integrar el IMSS-Bienestar, al ser un programa que se financia con una partida especial en el presupuesto federal con 13 mil 500 millones de pesos, que están en una partida inicial y sin gasto público, lo que permitirá atender a 13 millones de derechohabientes de este programa.
Aunque sea muy reiterativo, es importante recordar que dentro de las prioridades en salud deben estar en primera línea los grupos que han estado al margen de la seguridad social, como los taxistas y todos aquellos que laboran en la economía informal, entre otros, lo que permitirá hacer realidad la justa distribución de la riqueza que tanto se menciona en el discurso político y que puede materializarse con vigilar y atender la salud de todos los mexicanos.

ABRAZO FRATERNAL
Lo que se diga siempre será insuficiente ante la irreparable desaparición de un ser querido, sin embargo el consuelo de quienes creen en el reencuentro aminora el dolor y la tristeza. En plenitud de su madurez física falleció Flora Martínez Fonseca, hermana de la periodista Silvia Martínez, lo que deja en toda su familia un hueco difícil de cubrir y un recuerdo indeleble en quienes tuvieron la fortuna de su amistad. Sus restos fueron inhumados ayer, por lo que ya se halla al lado de sus padres y de sus hermanos Jaime, Alejandra y Enriqueta.