César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Como una medida que podría ayudar a disminuir la brecha laboral entre mujeres y hombres, la organización internacional Oxfam propuso un impuesto del 0.5 por ciento para el 1 por ciento de los mexicanos con mayores ingresos.

En su informe «Tiempo para el cuidado: el trabajo de cuidados y la crisis global de desigualdad», que fue presentado a nivel mundial en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, se señala que en México las 6 personas más ricas tienen más riqueza que el 50 por ciento más pobre.

«La desigualdad es consecuencia de un sistema económico injusto y patriarcal que favorece a unos cuantos a costa del trabajo gratuito o mal remunerado de millones de mujeres que cuidan a personas en situación de dependencia y se encargan de las actividades básicas para que las personas, regularmente hombres, se desempeñen laboralmente», plantea Oxfam.

«La desigualdad en las labores de cuidados crea un ciclo vicioso de desigualdad económica y de género, que impide a las mujeres acceder a servicios de educación y salud; empleo digno y suficiente; participación política; contextos libres de violencia y, en general, medios y bienes que les permitan construir y disfrutar de vidas plenas y satisfactorias».

Según los cálculos de la organización, con el impuesto del 0.5 por ciento a la riqueza extrema se podrían recaudar alrededor de 92 mil millones de pesos, con los cuales se podrían duplicar los 72 mil millones del Instituto de Salud para el Bienestar, y aumentar 7 veces los recursos para las guarderías del IMSS, con 12.5 mil millones de pesos.

Oxfam plantea que las labores de cuidados no remunerados, las cuales son realizadas en dos terceras partes por mujeres y niñas, equivalen al menos a 1.7 billones de pesos, equiparable a dos veces la producción minera anual, pero no se pagan.

Otra propuesta fue crear con esos recursos un Sistema Nacional de Cuidados, que permita reducir la desproporcionada responsabilidad de trabajo que recae sobre las mujeres y niñas.

«Necesitamos políticas públicas que permitan reconocer, reducir, redistribuir y hacer representativa el trabajo de mujeres niñas», explicó Rocío Stevens, directora de Movilidad y líder global de Investigación de Oxfam.

Agregó que la idea no es que se pague a las mujeres por los labores de cuidado, como se planteó en el Estado de México con la «Tarjeta Rosa», sino redistribuir ese trabajo y fundamentalmente que el Estado lo asuma.

Oxfam también recomendó que las licencias de paternidad tengan el mismo tiempo que las de maternidad, y que todas las personas con hijos tengan acceso a una estancia infantil.