Pronuncian “sí, acepto”

Amarse hasta que la muerte los separe fue lo que se juraron mutuamente Erandy Franco Hernández y Leobardo Pimentel Vega, frente al Cristo del templo de San Antonio de Padua.
Juana María Hernández, así como Rosita Vega y Armando Pimentel, papás de Erandy y Leobardo, respectivamente, otorgaron la bendición a sus hijos en este nuevo camino que han comenzado a construir como marido y mujer.
De este maravilloso momento fueron testigos también sus padrinos de boda, adquiriendo con la feliz pareja el compromiso de velar por su matrimonio.
Más tarde, los novios convocaron a un brindis para celebrar tan dichoso acontecimiento, el cual se llevó a cabo en Hacienda Triana, en cuyo escenario realizaron su primer baile como esposos, previo al tradicional vals.