Por José Manuel Valdez Gutiérrez
 #SoyTormenta
 #KmLife
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Hoy voy a platicarles del día en que un puñado de almas se volvieron una sola y juntos tocaron el cielo.
“Perdonen que me agrande, pero soy un barrilete cósmico, lo mas grande, navego contra el viento, haciendo lo imposible me divierto”…
Canción: Me vieron cruzar, Calle 13
La Universidad Panamericana campus Bonaterra en todo momento se ha caracterizado por contar con buenos representativos de futbol, torneos regionales, como el conocido Héctor Hernández, nacionales como la copa Telmex están inmortalizados dentro de sus vitrinas con sendos trofeos, incluso llegaron a participar en torneos internacionales en Sudamérica.
Pero en la temporada 2013-2014 se presentó un fenómeno inolvidable dentro de esta institución, particularmente en su equipo representativo de futbol, una camada de impresionantes jugadores coincidía portando y defendiendo la misma playera. Apreciable lector, quien conozca la institución y su historia deportiva seguramente estará presto a debatir cualquier listado de jugadores que yo proporcione, y podrán citar nombres o apodos cariñosos como el de “Tiba” (Adrián Noriega), “El Micro” (José Miguel Reyes), “El Tapa” (Efrén Rodríguez) , “El Berru”, “Ito”, “El Tona”, “Pache”, Gil González, Pedro Cruz, “La Araña”, “Archi” incluso de hermanos como Austreberto y Braulio Martínez o Poncho y Nacho Pérez, y como olvidar al capitán más completo que ha tenido la Bonaterra, José Manuel Ruvalcaba “El Pichichi”. Por citar solo algunos nombres entre muchísimos excelentes jugadores.
Pero este equipo sin lugar a dudas fue mejor hombre por hombre que cualquiera de los equipos anteriores ya que la conjunción de todos y cada uno de ellos fue lo que terminó por formar un grupo sólido, por eliminar las naturales diferencias entre jóvenes de esa edad, al grado de convertirlos en verdaderos hermanos.
La lista que conformaba el citado equipo es: Luis Cornejo, Francisco Palacios, Víctor Aarón Macías, Fernando Ruiz, Martín Alexis Martínez, Arturo Martínez, Geovanny Ramírez, Josué Castorena, Jorge Armando Valdez, Raúl Ávila, Ahmed Bazán, Braulio Martínez, Daniel Ávila, Andrés Lara, Miguel Alejandro Barrientos, Martín Durán, Héctor Medina, Omar Rodríguez, Sergio Santoyo, Sergio Barrientos, Miguel Campos, Óscar Pérez, Óscar Giovanni Castillo, Alejandro Ríos y Armando Cornejo.
Y el torneo al que quiero hacer alusión fue el Conadeip 2013-2014, Propiamente a las finales en la ciudad de Monterrey, el “Final Six”, donde las Panteras de la UP calificaron como terceros nacionales y se jugarían el todo por el todo, y así comenzó:
“A ver señores, ¡vamos a Monterrey a ganarlo todo!, a darlo todo, ganaremos Sí o Sí, nosotros no tenemos plan B, vamos a regresar campeones”.
Así terminaba la charla aquel día con los muchachos, ilusionados de verlos partir y apesumbrado por no poderles acompañar, Pedrul dedico un abrazo al expositor después de que la mayoría del equipo lo hiciera y le dijo: “Vamos algo mermados, pero esperamos que nos vaya bien”, a lo que el expositor sentenció: “Vamos a quedar campeones, no hay plan B” y Pedro sonriente, como siempre se limitó a contestar “Así será”.
La química y camaradería con la gran mayoría de los muchachos, le permitió al encargado emocional del equipo estarles enviando mensajes por facebook o incluso por whatsapp o llamadas telefónicas directas de manera recurrente, y estaba muy impresionado por su fortaleza y convicción, por la manera tan profesional con que encaraban su compromiso, más aun cuando en esos momento en Aguascalientes era tiempo de feria y sus amigos, conocidos, incluso sus novias o jovencitas en las que estaban interesados, deambulaban por eventos y fiestas nocturnas propias de la verbena abrileña y de vacaciones. No obstante ellos lo tenían muy claro: saldrían campeones.
Los juegos comenzaron, tocaba en suerte medirse contra el local: ITESM campus Monterrey, clima, cancha y un arbitraje localista eran las constantes en un juego rápido y ríspido en donde los jugadores de Aguascalientes sacaron la casta , el buen futbol y terminaron por doblegar a sus contrincantes por un marcados de tres goles a uno, con una muy destacada actuación de los hermanos Ávila, una gran bocanada de confianza, tanto que fue preciso detonar estrategias de contención y enfoque para no perder piso.
Por el segundo juego para asegurar el pase a la final, UP Bonaterra vs ITESM Puebla, aquí la cosa cambio, el rival los tenía bien estudiados, doble y hasta triple marca a Alejandro Barrientos, siempre que entre patadas y codazos “El Maguito” Arturo Martínez lograba hacerle un pase con posibilidades, “El Barbi” Héctor Medina y Martín Durán, visitaron en reiteradas ocasiones el césped a cuerpo completo, después de reiteradas faltas, pero ¿quien puede contra un hombre decidido? Sobretodo cuando ha logrado unir su alma a la de otros guerreros, el partido se ganó por la mínima diferencia, un uno a cero catapultó a “Las Panteras” a la gran final, con una defensa aguerrida y ordenada, con aportaciones al ataque muy relevantes por parte de “El Picolín” Sergio Santoyo y de “Cafu” Omar Rodríguez.
“Si mis sueños se pelean con la suerte, puede que el fracaso abra los ojos y despierte”…
Canción: Me vieron cruzar, Calle 13
De buenas a primeras toda la fuerza, toda la convicción empezó a tambalearse, nadie lo comentaba, pero los lideres del grupo se daban cuenta, se corría el riesgo de perder la concentración del grupo, no se podía permitir, pero ¿qué hacer?
Y sin premeditación se dio una plática que sacudió al grupo, uno de los muchachos dejó aflorar sus sentimientos, su alma se volcó, y sin miramientos expresó todo el dolor, toda la tristeza, pero sobretodo el gran amor que sentía por su madre fallecida recientemente… y surgió el compromiso extra, el aliciente adicional que algunos ocupaban para sacar de su interior algo que no sabían que podía existir “La pasión por el bien del prójimo”. ¡Listo! Corazones y mentes blindadas, estaban listos para darlo todo en la final, el rival, su contraparte, la UP México, todo un clásico que ya arrastraba muchas batallas y muchas cuentas pendientes.
Llegó el día, el momento de la gran final, y con los impresionantes cerros norteños como testigos de este encuentro, apareció “La Ola Roja”, familiares, amigos, adeptos y funcionarios de la UP Bonaterra, llegaban para brindar su apoyo, para gritar, apoyar y apretar a los rivales quienes también contaban con una buena cantidad de adeptos.
Un verdadero duelo de titanes, los veinticuatro integrantes de los equipos jugaban por nota, con acciones de ida y vuelta, emociones en cada centímetro de la cancha. Magia en los botines de los hermanos Ávila y de Arturo, entrega desmedida del “Toro” Barrientos, y una defensa aguerrida y puntual, comandada por “el banano” Ahmed Bazán, capitán en turno, nadie cedía ni el más mínimo espacio, lo cual terminó en un empate a cero y forzó a los tiempos extra, muchas fueron las jugadas, pero recuerdo fielmente dos, la primera: Alejandro Barrientos, “El Toro”, con la de gajos pegada a sus tacos, quitándose a los tres defensas que le marcaban y estrellando su disparo contra el poste, y la segunda: con un equipo volcado al ataque se pierde el balón en la salida y los toman mal parados, tres delanteros en contra de “Coke” Valdez, los gritos desde la banda: “Retrásalo, retrásalo, no te entregues” y Jorge desarmó al delantero para apagar el peligro.
Silbatazo final, se terminó, todo se determinaría en tiros penales, fue cuando el expositor de aquella charla inicial corrió a la banda a increpar y motivar al portero de la UP Bonaterra “¡Castor, Castor!, con todo, carnalito, tu puedes”, aquel hombre se quedó petrificado al escuchar la respuesta de Josué Castorena alzando su puño en su dirección: “Voy a parar una por la memoria de tu mamá, carnalito, esta copa es por ella”.
Y Josué Castorena falló a su promesa pues no paró un penal: ¡detuvo dos! Marcador final 4 goles a 2, que más puedo decir, si sólo de recordarlo se eriza la piel: gritos, lágrimas, risas, cánticos, abrazos, fotos, una locura de orgullo y felicidad, bicampeones nacionales de Conadeip, el mejor equipo universitario de México “Los Gana Todo”.
#DaleBonaQueTocamosElCielo
“Hasta mis hazañas se asombran, la historia me persigue porque la convertí en sombra”.
Canción: Me vieron cruzar, Calle 13
Estas líneas apreciable lector están muy lejanas de la descripción de un encuentro de futbol, de un torneo ganado, con la posibilidad de dar aquellas charlas, de acompañar en sus aventuras personales y colectivas a los integrantes de aquel equipo, con el honor de portar la chamarra de bicampeones, con la bendición de la dedicatoria de aquellas dos impresionantes atajadas a la memoria de mi amada madre, y consiente de las impresionantes almas de cada uno de aquellos muchachos que siempre han tenido claro que Está Prohibido Rendirse, después de todo lo que vivimos, sólo me queda darles las gracias a ellos, reconocer que he caminado entre gigantes y clamar al cielo: “Gracias, Dios, por permitirme ser parte de esta familia”.
Luis Cornejo, Francisco Palacios, Víctor Aarón Macías, Fernando Ruiz, Martín Alexis Martínez, Arturo Martínez, Geovanny Ramírez, Josué Castorena, Jorge Armando Valdez, Raúl Ávila, Ahmed Bazán, Braulio Martínez, Daniel Ávila, Andrés Lara, Miguel Alejandro Barrientos, Martín Durán, Héctor Medina, Omar Rodríguez, Sergio Santoyo, Sergio Barrientos, Miguel Campos, Óscar Pérez, Óscar Giovanni Castillo, Alejandro Ríos y Armando Cornejo, son un ejemplo de vida.
Si conoces una historia de vida que merezca ser contada, comunícate conmigo: [email protected]
(Fotos: de Panteras UP Bonaterra)