Por José Manuel Valdez Gutiérrez 
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Para cualquiera de nosotros es grato y fácil recordar la época de infantes cuando ya fuera por historietas, programas de tv, libros o incluso los más afortunados por las historias de padres o abuelos, ubicábamos a un héroe que nos ilusionaba e inmediatamente nos imaginábamos convirtiéndonos en ese personaje. Y entonces algunos hacían la posición de “la gruya” frente al espejo después de ver “El Karate kid”, algunos salían corriendo con la capucha de sus sudaderas puesta en la cabeza, marcando golpes al aire después de ver al inolvidable “Rocky I”, niñas daban vueltas que parecían interminables con sus vestidos de fiesta como “princesas de Disney”, incluso más de uno le saco el susto de su vida a su madre cuando lo vio con una toalla en lugar de capa, trepado en la azotea de su casa y gritando “Soy Superman”.
Bella es la infancia y afortunado el que mantiene en su mente y en su corazón la nobleza y simplicidad con que un niño es capaz de iluminarlo todo al compas de su imaginación.
El día que el profesor Eduardo Padilla me presento a ese pequeño, en los corredores del colegio, me quedó muy grabada sus respuesta y personalidad:
-Ingeniero, mira, te presento a “Fito”, es un estupendo arquero, pinta para figura.
-Mucho gusto amigo, ¿así que eres todo un Robin Hood?
-¡No!, yo soy como Legolas (uno de los personajes principales de la novela <https://es.wikipedia.org/wiki/Novela> “El Señor de los Anillos <https://es.wikipedia.org/wiki/El_Se%C3%B1or_de_los_Anillos>”).

Sin los apoyos requeridos en el estado, “Fito” y su familia tenían que trasladarse a la ciudad de Monterrey para poder entrenar, y fue en la sultana del norte donde visualizaron el potencial del pequeño arquero, por lo que representaría al estado de Nuevo León en competencias nacionales y posteriormente de manera internacional, pues a la fecha ya ha participado en dos juegos centroamericanos, cinco campeonatos mundiales y veintidós Copas del Mundo.
Pero no para la magia, “Fito” se mantuvo durante toda su educación básica y de bachillerato en el cuadro de excelencia con calificaciones sobresalientes. Estudiante destacado de Ingeniería en Tecnologías Energéticas de la UP Bonaterra, se da el tiempo para liderar a otros estudiantes que también gustan de la arquería.
Esta habilidad le ha permitido conocer muchas partes del mundo, pues viaja constantemente, sabiendo desenvolverse y hablar en público con mucha soltura, domina el inglés y actualmente estudia japonés. Seleccionado nacional desde 2010 en categoría mayor, es campeón mundial en la actualidad.

Muy fácil resultaría para cualquiera de nosotros confundir el pensamiento y pensar que estamos frente a una historia de vida fácil, ¡perfecta!, pero para entender el éxito debemos conocer ambos lados de la moneda.
“Fito” trabaja muy duro desde temprana edad para alcanzar cada uno de sus sueños, para clarificar sus metas, pero en verdad ha tenido más de un momento difícil, ejemplos: Lo dejaron dormir solo en Mayagüez a los 12 años, los dejaron varados en Houston, llegar con ojos inyectados de sueño a presentar exámenes de cálculo integral, dejar de ir a reuniones y andar con amigos por entrenar, ha tirado con dedos fracturados o enfermo de la garganta se ha ido a competencias, sin poder tomar medicinas por los doopins; se ha perdido de festejos familiares, ha sido cuestionado y atacado por sus contemporáneos, que no comprendían su esfuerzo; el promedio de días al año que está fuera de su casa es de ciento setenta y cinco al año. Y podría continuar apreciable lector con muchísimos ejemplos que habrían hecho desistir a muchos, abandonar la batalla.
Pero Rodolfo González de Alba “Fito” no es así, con tan solo veinte años de edad es un digno representante de nuestro país, sí, eso lo deja claro al estar en onceavo del ranking mundial; pero más allá de lo deportivo, “Fito” es un digno representante de su familia, la cual mediante la unidad y amor que representan y ejemplifican sus padres Rodolfo y Brenda, junto a sus hermanos Brenda y Rodrigo, va dejando en claro su fortaleza espiritual, física y mental, con un estilo de vida que rompe todos los estereotipos que se les puedan achacar a nuestros jóvenes en la actualidad.
Para su servidor, ésta es la verdadera razón por la que “Fito” es el Premio Estatal del deporte 2017, por ser un “Legolas” mil veces mejor que el personaje de los libros.

Rodolfo González de Alba, un ejemplo de vida.

Si conoces una historia de vida que merezca ser contada comunícate conmigo: [email protected]

(Fotos: de Rodolfo González de Alba)