1ª Función
“ROCKETMAN”

Y siguen las biografías sobre músicos famosos después de que “Rapsodia Bohemia” demostrara que existe una taquilla para ellas. Mas a diferencia del biopic sobre Freddie Mercury y la banda Queen, “Rocketman”, cinta sobre la turbulenta vida del polémico cantante inglés Elton John, atiende y entiende perfectamente las necesidades de una historia como esta para ser contada con eficacia e inteligencia en un formato cinematográfico, siendo ésta una de las mejores y más propositivas películas al respecto en varios años.
La sensibilidad del director Dexter Fletcher (curiosamente, cineasta emergente de la susodicha cinta sobre Mercury cuando el director original, Bryan Singer, fue despedido por su conducta irresponsable e inmadura) es una orientada a la exploración emocional y psicológica de su personaje principal sin darle demasiada cabida a la autoindulgencia o la cuasi deificación de su sujeto tema, solo por ser una leyenda musical. De hecho, la vía elegida es casi opuesta, pues abundan las escenas donde se mancilla e incluso desmitifica la figura de Elton mostrándolo como un ser débil, falible e incluso emocionalmente discapacitado (y no se puede especular de un ataque directo a su persona, pues es el mismo Elton quien produce la película en lo que podemos precisar como un honesto ejercicio de reflexión y exhibición pública). Además, la narrativa adquiere forma de un musical tal cual, donde varios temas exitosos del cantante sirven como modelo de expresión para los personajes, liderados por una lograda actuación de Taron Egerton en el papel principal. Durante la película podemos apreciar cómo la psique del protagonista sufre embistes durante su niñez y juventud por parte de una figura paterna distante y una materna desinteresada, hasta que hace mancuerna con un joven compositor llamado Bernie Taupin (un excelente Jamie Bell) quien reconoce en Elton la voz adecuada para darle forma y tono a sus letras.
La película procura romper la estructura básica de la biografía fílmica desde el inicio, ubicado en los 80’s, mostrando al protagonista con todo y uno de los carnavalescos trajes patentados de Elton (al parecer resultado directo de esa formación constrictiva e insegura) en una sesión de autoayuda donde se nos revelará a modo de anécdotas y canciones los pasajes en su vida que moldearon su carrera, incluyendo sus primeros éxitos musicales en la década de los setenta y el lidiar con una homosexualidad primero latente y posteriormente llana, así como con amantes ingratos que solo buscan aprovecharse de él. “Rocketman” es casi audaz en la presentación de sus temas y protagonista, filmada con tal presteza, agilidad y buen ritmo que la hacen todo lo que “Rapsodia Bohemia” jamás será: una gran película sobre un gran músico. A ver sin falta.

2ª Función
“MA”
Con la premiada y carismática actriz afroamericana Octavia Spencer (“Historias Cruzadas”, “La Forma del Agua”) sólo habíamos tenido de dos sopas: sus personajes amables y gentiles que existen para auxiliar de algún modo al o la protagonista o la mujer determinada, inteligente y curtida por la vida que también existe para auxiliar al o a la protagonista en cuestión. Ahora con “Ma” ya tenemos una tercera: la maniática asesina con problemas emocionales y psicológicos. Este giro en su carrera sería bienvenido para una actriz tan capaz como ella si la película en cuestión tuviera un guion a la par de sus habilidades histriónicas, pero desafortunadamente “Ma”, la nueva producción de la factoría de sustos Blumhouse Films (“¡Huye!”), simplemente no ofrece la cita en cuestión. Spencer está muy bien como siempre en el papel de Sue Ann, una mujer madura que trabaja como asistente en una veterinaria, que lleva una vida de aislamiento, hasta que comienza a relacionarse con un grupo de adolescentes a quienes les ofrece su sótano para realizar fiestas. Gradualmente ella comenzará a involucrarse con los chicos consiguiéndoles alcohol, acondicionando su casa como su centro de recreo y pidiéndoles que la llamen Ma, como un gesto de familiaridad e integración al grupo. Por supuesto, la cinta comenzará a revelar su lado más oscuro, uno ligado a un pasado lleno de humillaciones y despecho que comienza a brotar cuando se enamora del novio de Maggie (Diana Silvers), la típica chica de dotes virginales que la posiciona como protagonista moral del filme. Poco a poco Ma se mostrará controladora, obsesiva y con instintos homicidas en un ritmo in crescendo hasta llegar a una confrontación de tintes fatales.
El principal problema de la cinta es tanto la desigual dirección del actor y cineasta Tate Taylor “Historias Cruzadas”, “La Chica del Tren”) que no decide si cargarse al drama psicológico, al habitual slasher juvenil como el guion de Scotty Landes al tratar a sus personajes adolescentes con cierta subnormalidad y arquetipos cliché. Así que nos quedamos con una cinta que no ofrece novedades y ni siquiera la interpretación de Spencer basta para equilibrar la balanza a un lado favorable. “Ma” no es tanto por Ma-má, sino por Ma-la.

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