La aureola que cubre a la organización del transporte urbano permite que no sólo se saltan a la torera las obligaciones establecidas sino que impongan condiciones a los usuarios, bajo el amparo que lo que “no está escrito está permitido”.

En estas condiciones, pueden cobrar lo que crean conveniente por la expedición y reposición de la credencial de descuento para estudiantes, a la que cada vez le aumentan “un poquito”, lo que a final de cuentas dicha deducción que hacen por el uso de las unidades empieza a convertirse en una utopía.

En reiteradas ocasiones los camioneros han señalado que “pierden” con la tarifa preferencial de 2.50 que paga los jóvenes, pero no mencionan que antes de que comience el ciclo escolar recaudan por la nueva credencial más de 3 millones de pesos.

Para terminar con esta situación hace unos años el Congreso del Estado aprobó un “punto de acuerdo” para que la citada identificación la expidiera el Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), lo que jamás se puso en práctica porque la autoridad educativa socarronamente dejó pasar el tiempo y como nadie le exigió que lo hiciera quedó como una más de las tantas “ideas” que tienen los diputados, y tampoco éstos se preocuparon por vigilar que se aplicara el compromiso que en su momento fue motivo de reconocimiento.

Si alguien duda de las luces que alumbran a los concesionarios basta con observar su forma de actuar, ya que son precavidos para escoger el período en que tienen que adquirirse o renovarse la citada credencial. Lo hacen en las vacaciones escolares y con esto evitan algún reclamo masivo y aunque hay protestas éstas son aisladas, por lo que final de cuentas terminan por pagar lo que les exigen.

Esta vez no fue la excepción toda vez que lo hicieron durante el presente mes y el costo por tramitarla por primera vez fue de 130 pesos, en tanto que el año pasado fue de 100 pesos, asimismo la reactivación para universitarios y bachilleres subió el doble, de 30 a 60 pesos y a los alumnos de primaria y secundaria, de 90 pesos. En caso de extravío la reposición tiene un costo de 170 pesos, o sea 20 pesos más que en 2016.

Otras de las “perlas” de la Alianza de Transportistas Urbanos y Suburbanos de Aguascalientes (ATUSA) es que la mica ya no tiene vigencia anual sino semestral y el grupo decide los días que tienen vigencia las credenciales, por lo que sábados y domingos, días de fiesta y vacaciones no tienen validez, aún cuando hay estudiantes que asisten a clases los fines de semana o están en el sistema cuatrimestral, obligándolos a pagar la tarifa normal.

Todo esto sucede a ciencia y paciencia, y hasta con la complicidad de diputados y diputadas, que por su función deberían de ser garantes del bienestar social y tener presente que al ser un servicio público debe regirse por reglas claras. Lo que hacen en ATUSA es aplicar atajos para captar más recursos, luego que no ha prosperado la demanda para que les aumenten la tarifa general, que de 7.50 quieren que pase a 9.00 pesos.

Es indudable que mientras no se incluya en el Código Urbano la obligatoriedad de que todo cobro se ejerza bajo normas escritas en la ley seguirá este tipo de situaciones, lo cual perjudica la economía de las familias que por el momento no pueden  hacer nada, ya que inclusive las asociaciones, federaciones y ligas de estudiantes se mantienen al margen, pese al daño que sufren sus representados.

LE FUE MEJOR

Como es costumbre en el gobierno federal, el reparto de recursos se hace en base a lo que recauda cada entidad, por lo que aquellas que tienen menos población – como es el caso de Aguascalientes – deben conformarse con un “pellizco”, que de cualquier manera siempre es bien recibido.

En estas circunstancias, la satisfacción que le cabe a este estado es que recibe un poco más que otros que están en similares condiciones demográficas. De los recursos que transfirió la Federación en julio pasado a las 32 entidades federativas del país, Aguascalientes recibió 4 mil 979.30 millones (m), muy lejos de lo que obtuvieron el Estado de México (64 mil 190.60 m) y Ciudad de México (54 mil 021.10) m).

En cambio, alcanzó más que otros, como Baja California Sur (4 mil 480.90 m), Colima (3 mil 263.70 m), Campeche (4 mil 097.40 m), Colima (3 mil 263.70), Nayarit 4 mil 873.00 m) y Tlaxcala (4 mil 727.40 m).

El monto global aumentó 8.3% en comparación con el mismo ejercicio del año anterior, crecimiento que la Secretaría de Hacienda explica que fue por una mayor captación de ingresos tributarios, principalmente de la recaudación federal participable a estados.

Por su dimensión territorial y poblacional los estados vecinos consiguieron cantidades superiores, como es el caso de Jalisco con 32 mil 875 millones de pesos, Guanajuato 20 mil 928 millones y San Luis Potosí 11 mil 027 millones.

Son recursos que llegan en un momento determinante para realizar diversos programas que permitirán elevar el nivel de bienestar de la población, que es a final de cuentas de lo que se trata, al devolver a los habitantes en obras y servicios lo que pagó en impuestos.

FRUTOS NO PALABRAS

Si más del 26% de los aguascalentenses capitalinos consumen alcohol y esto lo reconoce la autoridad municipal, lo normal es esperar que además de promover una campaña para desalentar esta práctica (que se registra principalmente entre los jóvenes), se haga lo necesario para reducir espacios y horarios de venta.

Pese a negar haber nuevos permisos para antros, sigue cambiándose el giro comercial en la avenida Madero, calle Zaragoza y Juan de Montoro, lo mismo que en la avenida Héroe de Nacozari y fraccionamientos de las zona norte y sur, mientras que al oriente parte de las tiendas de abarrotes le hacen la competencia a los expendios de vinos y licores.

Por más que se quiera ocultar o minimizar, la realidad está a la vista. Cada final de semana hay arterias que se convierten en sucursal de la Feria de San Marcos, todo ello gracias a que a los dueños o administradores de los antros les basta con pagar una cuota extra para cerrar una o dos horas más tarde, por lo que hay quienes concluyen actividades hasta las siete de la mañana.

En el Ayuntamiento lamentan la situación y reconocen que Aguascalientes se ubica en el cuarto lugar nacional en el consumo de bebidas alcohólicas, según los datos aportados por la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017, información que se convierte en irrelevante cuando nada frena el consumo de alcohol a edad temprana y su abuso, máxime que del jueves al domingo sobran lugares para libar y sábados y domingos es “normal” que a las siete horas deambulen por López Mateos, Zaragoza y Paseo de la Cruz hombres y mujeres alcoholizados que no llegan a los 20 años de edad.

Hablar de “políticas públicas para erradicar este problema” es sólo uno más de los eslogan que se utilizan para adornar las reuniones, puesto que las citadas políticas públicas no tendrán resultado mientras no se reduzcan las licencias y los horarios, aunque visto desde otro ángulo es una de las minas de oro que tiene el Ayuntamiento, toda vez que le cobran a los antreros una cuota extra y luego el alcoholímetro aplica fuertes sanciones económicas a quienes manejen en estado de ebriedad.

 

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