Miguel Domínguez
Agencia Reforma

REYNOSA, Tamaulipas 25-Jun.- Al igual que ocurrió con los comercios de la zona citrícola tamaulipeca, más de 200 restaurantes de esta frontera amagaron con ir a paro o cerrar ante la escasa clientela que registran debido a la inseguridad y enfrentamientos del crimen organizado.
Alfonso de León Fuentes, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac) consideró que las autoridades federales, estatales y municipales no han invertido en seguridad.
El pasado 19 de junio comerciantes de Hidalgo, Güémez, Padilla y El Barretal iniciaron un paro de tres días para protestar por el acoso del crimen organizado.
“Claro que nos puede pasar lo mismo (que a los de Hidalgo, Güémez y Padilla), de hecho ya hay negocios cerrados. La inseguridad les ahuyentó la clientela y no hay apoyos”, abundó.
De León consideró que la falta de inversión en obra pública por parte de los gobiernos locales implica que no hay circulante ni clientes en sus negocios, que sí deben pagar altos impuestos como el de Nóminas y Cartas Anuencias.
“El problema es de seguridad, sin seguridad no hay negocios, pero si a eso le agregas que los gobiernos no hacen obras, pues no hay circulante y estamos tronando los negocios”, exclamó De León.
El líder de los restauranteros mencionó que no han aterrizado recursos, ni créditos blandos o incentivos fiscales para el comercio en general de Reynosa y la frontera, a pesar de la gran afectación por la violencia.
“Pensar en apoyos o créditos blandos es soñar, si no gastan en policías locales”, expuso, “Jesús Villarreal (director de MyPymes en Tamaulipas), él es del área gastronómica, sabe de las necesidades del comercio, pero apoyos no han aterrizado por allí”.
“Pero más allá de los apoyos, en lo que se debe enfocar el Gobierno es en el problema de la inseguridad. Los problemas en la ciudad y el Estado son de asaltos, robos, asaltos en negocios, en casas habitación”, señaló.
Hace años, la Canirac tuvo más de 350 afiliados en Reynosa, pero abandonaron el organismo debido al cierre de negocios por la inseguridad.
Enfatizó que el municipio de Reynosa y los poblados de la zona citrícola afectados por extorsiones, cobro de cuotas, robos y otros delitos, necesitan una Policía local que esté bien capacitada y pagada.
“Los gobiernos se han despreocupado de lo que son las policías locales; no tenerles bien pagadas y son los que nos cuidan, pero no están bien pagadas. Es lo que hace falta”, indicó.