Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Mientras el 4 diciembre de 2018 robaron mil 336 pipas de gasolina, el 2 de enero el número bajó a 36.
Esa disminución, aseguró el Presidente Andrés Manuel López Obrador, se debe al plan contra el robo de combustible implementado por el Gobierno federal.
De acuerdo con el reporte de la Presidencia, esas mil 336 pipas equivalían a 126 mil barriles, un millón 890 mil litros y 37.3 millones de pesos en un día, por lo que ahora sólo se sustraen de manera ilegal 3 mil 400 barriles, equivalentes a 540 mil litros y 10.6 millones de pesos.
Desde el 20 de diciembre, 4 mil soldados y marinos fueron desplegados para vigilar 58 instalaciones de Pemex, entre ellas seis refinerías, 39 terminales de almacenamiento y despacho, 12 estaciones de rebombeo y el Centro de Control.
Los primeros 19 días de diciembre el robo fue de 14 mil 978 pipas y los 15 días siguientes bajó a 3 mil 527. De acuerdo con las autoridades, cada unidad equivale a 15 mil litros, cotizado en 19.75 pesos en promedio.
El 20 de diciembre, se robaron 72 mil barriles y 24 horas después la cifra se redujo a 43 mil barriles, hasta llegar a su nivel más bajo el 2 de enero a 3 mil 400 barriles.
«Esto es histórico: 36 pipas, esto no se había presentado, tenía mucho tiempo. Hace 25 días más de mil pipas robadas», afirmó el Presidente.
«No queremos cantar victoria, echar las campanas al vuelo, pero sí nos está dando resultado la decisión que se tomó y vienen otras cosas para controlar esto que era un robo descarado a la vista de las autoridades».
Ante el desabasto de combustible en estados como Michoacán y Querétaro, el tabasqueño afirmó que no tiene qué ver con el robo de combustible, sino con la complicación que se dio para el traslado por medio de pipas y no por ductos.