Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) presiona a la Policía Federal (PF) para que explique el robo de al menos 57 armas largas que estaban a su cargo.
Las armas fueron sustraídas en 2014 a un agrupamiento de la Policía Federal (PF) en un hotel de Guanajuato, pero la corporación no informó el hecho de manera oficial.
Fuentes militares aseguraron que el Ejército envió una serie de oficios a la PF para que precise en qué etapa se encuentra la investigación interna.
También solicitó a detalle el tipo de armas y sus matrículas, según revelaron los mandos de la Sedena.
La 21 Unidad de Apoyo a Operativos Conjuntos de la Policía Federal fue desplegada en 2014 en Irapuato para tareas anticrimen, al mando del inspector Francois Noel Viguerías.
Ya instalados en un hotel, los elementos operativos colocaron sus armas en dos cuartos, entre ellas 21 fusiles de asalto DPMS Panther LR-308; 13 fusiles IWI Ace 52; 22 carabinas Bushmaster .223 y un lanzagranadas.
Por el caso un subalterno del Inspector, identificado como José Sánchez, fue acusado del hurto, inhabilitado 10 años y emplazado a pagar 2.3 millones por el armamento robado.
No obstante, el agente indicó que el día del robo él se encontraba en la Ciudad de México, por orden de Francois Noel Viguerías, por lo que reclama ser escuchado por Órgano Interno de Control de la corporación.