Históricamente, las relaciones obrero-patronales han sido sobrellevadas, en función que una parte y otra se necesitan, pero por regla general el contratante o los jefes de área imponen su criterio, lo que crea un efecto de sometimiento en el trabajador que no puede oponerse a las órdenes aunque éstas no sean las correctas, ya que corre el peligro de quedarse sin empleo.

Desde la revolución industrial, que comenzó en 1760, trajo consigo que a mediados del siglo 18 surgiera una serie de demandas sociales y que dio  pie para la formación de las agrupaciones obreras, que incluía un conjunto de derechos, exigencias que tropezaron una tenaz resistencia en los propietarios de las fábricas, acostumbrados a que las jornadas de trabajo fueran hasta de 16 horas diarias, sin embargo al final de cuentas tuvieron que ceder frente a la creación de leyes que eran de cumplimiento obligatorio, mismas que con el paso del tiempo se han ido puliendo.

La prolongación en el trabajo le da protección al trabajador, que se manifiesta en lo económico, social, personal y familiar al tener un ingreso estable para su desarrollo, y que a su vez se refleja en un mejor desempeño en sus actividades, lo que debe considerar el patrón para conservar esa relación al tener un colaborador que la rinde más que otro al que deba enseñar y tarde tiempo en producir en similares condiciones.

Estos comentarios tienen como fundamento el excesivo número de trabajadores despedidos que registra Aguascalientes. De acuerdo a la información aportada por el presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA), Héctor Gerardo Gómez Castro, el promedio de destituidos es de 270 mensuales, por lo que a ese ritmo al término del año serán 3 mil 600.

Hablar de 9 cesados diarios es un problema que requiere atención especial de patrones y obreros para encontrar las razones que existen en esta situación, que podría tener como atenuante el crecimiento empresarial que presenta la entidad y por ende un mayor de número de empleos, por lo que es normal que exista un aumento en ese renglón, sin embargo es algo que no debería haber o por lo menos en una mínima proporción.

Gómez Castro explicó que una cosa es la demanda que plantea el obrero por despido infundado y otra que se justifique la denuncia, por lo que se tiene que llevar a cabo varias diligencias para llegar a un veredicto, aunque la principal acción se centra en la conciliación, donde las partes acepten un arreglo que cierre el caso, pero de no haber aceptación entonces la querella sigue adelante hasta llegar a la última etapa, lo que puede durar de dos a tres años, ya que depende de los argumentos que tenga cada quien.

En número de audiencias que han tenido lugar durante 2018 son en promedio de 1,510 y los laudos o sentencias hasta octubre fueron de 920, una cifra muy superior a la del año pasado en que durante los 12 meses terminó en 800, lo que define el crecimiento de conflictos obrero-patronales.

Es un problema que se vive en grandes, medianas y pequeñas empresas y de distintos giros, inclusive en negocios con dos o tres empleados o de personal doméstico que reclama el pago de los beneficios que presuntamente no recibió.

Para evitar que continúe esta situación cabe una reflexión de ambas partes para, que en lo posible traten de superar las diferencias y de esta forma evitar la pérdida, por un lado, de un copartícipe en la producción y por otra que él empleado sienta mayor compromiso con su labor, lo que a la larga beneficia a todos puesto que habrá más y mejores resultados.

CALIDAD DEL AIRE

De manera oficial el número de puntos Imeca que registra Aguascalientes es de 76, lo que significa que la calidad del aire es aceptable, sin embargo algunos contaminantes pueden tener un efecto moderado en la salud de un grupo de personas que presentan alguna afectividad a algunos.

En teoría no hay de que preocuparse, ya que el nivel regular es de 51 a 100 puntos Imeca, pero en las horas pico del tránsito vehicular, con casi 400 mil automotores en movimiento, podría llegar o superar los 100 puntos, que se refleja en algunas personas con problemas respiratorios o cardiacos, principalmente en niños y ancianos.

El asunto radica en buscar los mecanismos necesarios para que la calidad del aire sea satisfactoria, lo que es posible si el índice se encuentra entre 0 y 50 puntos Imeca, y la contaminación del aire tiene un escaso riesgo para la salud.

Los Imecas se miden de acuerdo con la contaminación del aire, como el ozono, partículas menores a 10 micrómetros, partículas menores a 2.5 micrómetros, dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono, lo que en su conjunto se sujeta a los algoritmos para la clasificación, de lo que se desprende el cálculo del monitoreo atmosférico

Para lograr una mejor calidad del aire se requiere de varias acciones, principalmente que las empresas coloquen equipos que reduzcan al máximo la emisión de contaminantes y el uso mínimo de los vehículos, para ello habría que tener un sistema de transporte colectivo de primer orden que asegure a los habitantes traslados sin equívocos.

En las actuales condiciones resulta burdo, por decir lo menos, que algunos diputados locales responsabilicen a dos empresas de ser las principales contaminantes de la ciudad, cuando es un problema multifactorial, en el que debe haber un compromiso de sus autores para que contribuyan a reducirlo y eliminarlo.

El secretario de Sustentabilidad, Medio Ambiente y Agua, Alfredo Alonso Ruiz Esparza, informó que se emiten dos mil toneladas de dióxido de azufre y 1.4 mil toneladas de partículas provenientes de 110 fuentes fijas de competencia estatal.

Al igual que se ha mencionado durante décadas, nuevamente se habla que se “rescata” el Río San Pedro, mismo que esa dependencia monitorea desde el municipio de San Francisco de los Romo hasta El Sabinal – al sur de la ciudad capital -, con la finalidad de tener un “diagnóstico puntual”, con programas de reforestación y de vigilancia para la sobrevivencia de las especies.

Por más esfuerzos que se hacen para conseguir que el Río San Pedro esté limpio no pasa de ser una labor más de las dependencias públicas, porque sigue vertiéndose desechos, principalmente de aguas negras y anilinas, que junto con animales muertos y basura de diverso índole genera un hedor que a ciertas horas se vuelve insoportable en las zonas contiguas.

Si se quiere tener una ciudad y un estado agradable se requiere de la participación de todos los habitantes, que junto con las autoridades hagan de Aguascalientes el mejor lugar para vivir, lema que algunos utilizan.

CANDIDEZ

Aunque está en su papel de recordar que los alcaldes, regidores y síndicos que aspiran a ser reelectos deben evitar el uso de recursos públicos y no adelantar vísperas, el consejero presidente del Instituto Estatal Electoral, Luis Fernando Landeros Ortiz, sabe que sigilosamente lo hacen, algo que incluso está en marcha. Con motivo de su segundo informe, la alcaldesa de la capital ha visitado varias colonias para dar a conocer lo que hizo en este período, al mismo tiempo envía a los hogares bolsas para mandado, almanaques de 2019 y otros obsequios que por coincidencia llevan los colores azul y blanco. Sin apartarse de su función, en los presentes va el mensaje subliminal, de manera que llegado el primer domingo de junio los ciudadanos sepan por quien deben votar. No se necesita que mencione su interés de continuar en el cargo por otros tres años, basta que se comente en los medios, en las redes sociales y por parte de sus allegados para que los electores se vayan alineados hacia ese objetivo.