Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Bukele acusa sin pruebas a México de querer permitir un vuelo con 12 supuestos casos de coronavirus… (elpais.com).

Comentario:

En medio del temor generalizado por la pandemia del COVID-19, surgió un desacuerdo entre los gobiernos de México y El Salvador. Hasta cierto punto se entiende que un país mal informado acuse a otro de enviarle enfermos. Puede ocurrir. Lo que está mal es la forma en que se manejó este caso. La diplomacia estuvo ausente. En particular habla mal de nuestro secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

Todo inició porque el presidente salvadoreño puso en un tweet: “El vuelo de Avianca procedente de México hacia San Salvador…, trae 12 casos confirmados de #COVID19. El avión no podrá ingresar al país. Le pido a toda la gente que piensa abordar ese vuelo, QUE NO LO HAGA”. Y continuó: “Los que aborden ese avión de @Avianca están poniendo en grave riesgo la vida de sus familias. La tripulación también está en riesgo. Qué irresponsables las autoridades mexicanas. Esos pacientes deberían estar aislados, no circulando en el aeropuerto”.

De entrada, no es la forma correcta de tratar un asunto internacional. Llamar “irresponsables” a las autoridades mexicanas por Twitter es una forma de buscar pleito. Que lo haga Trump… bueno. Que lo imiten otros mandatarios, es rebajarse a su nivel. “No son modos”, diría una abuelita.

El mentado vuelo se canceló y hubo información equivocada sobre el mismo. Los mencionados casos “confirmados” eran sólo 12 pasajeros con cubrebocas. Y esto molestó a nuestro canciller. Mal hecho. Él no está para hacer corajes, sino para mostrar diplomacia, aun cuando no la muestren los demás. Reconozco que yo en su lugar hubiera twitteado: “Los 12 casos son sólo pasajeros con cubrebocas, no sea usted…” Pero yo no soy diplomático.

Ebrard contestó por Twitter: “Presidente Bukele: ¿Podría usted compartirnos cuáles son los 12 casos de coronavirus que menciona y dónde se confirmaron? Es lo responsable en este y en cualquier otro caso”, retando a Bukele cuando él sabía que los 12 casos sólo eran tapabocas. Hay más cosas detrás. México en el pasado concedió asilo a Sigfrido Reyes, exdirigente del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, quien fue acusado de corrupción. El Salvador lo resintió y está molesto con México. Además, El Salvador es un punto favorecido para escalas en viajes entre Norteamérica y Sudamérica y es lógico que se cuiden del coronavirus. Ebrard, siendo sarcástico, sólo está empeorando una relación tirante. Mal.

De hecho, Bukele preguntó cómo México sabía que no eran casos de COVID-19 cuando, de hacerse la prueba, lleva más de seis horas tener resultados. Sólo por seguir discutiendo. Ebrard debió apagar el fuego, no atizarlo. Está ahí para la diplomacia, no para discutir. Esperemos no se den más casos de este tipo. De por sí, el COVID-19 tiene al mundo contra las cuerdas.

 

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com