Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO .-La dirigencia nacional del PAN presentó una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) para pedir que se castigue a los funcionarios que resulten responsables de la tragedia en Hidalgo, donde la explosión en un ducto por una toma clandestina dejó más de 100 personas muertas.

El recurso fue presentado el pasado 23 de enero por Raymundo Bolaños, director jurídico de ese partido, a nombre del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del blanquiazul.

El dirigente de Acción Nacional (PAN), Marko Cortés, pidió a la dependencia investigar la actuación de los funcionarios públicos que estaban a cargo del cuidado, seguridad y prevención en el caso de la toma clandestina a un ducto de Pemex que estalló el viernes 18 de enero.

«En coordinación con las dependencias y entidades del Gobierno federal, Petróleos Mexicanos debió oportunamente resguardar y cerrar el ducto, realizar la vigilancia, prevención y atención de riesgos en Hidalgo», expuso.

«Las deficiencias en la labor del resguardo pudieron causar la muerte de más de 100 personas, lo cual implicaría que hay funcionarios que no realizaron bien su labor y fueron omisos en el cumplimiento de sus obligaciones».

El PAN solicitó a la SFP indagar, deslindar y fincar responsabilidades administrativas a los servidores públicos que no actuaron en apego a la ley y, en consecuencia, no cumplieron con la vigilancia de las instalaciones federales ni otorgaron una respuesta inmediata frente a la existencia de una toma clandestina.

En el documento se hace referencia a que, desde el pasado 27 de diciembre de 2018, el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció un plan urgente para contener y reducir el robo de combustibles.

Según los panistas, durante los primeros días de este año, en diversos estados de la República se limitó la distribución de gasolinas como consecuencia de esta medida.

López Obrador, agregaron, negó la existencia de desabasto de combustible y, el 10 de enero, anunció que un total de 4 mil elementos del Ejército vigilarían los ductos de Pemex por los cuales se distribuyen las gasolinas, con la finalidad de evitar el robo.