Más allá de imponer el cambio de color de rojo a blanco en las unidades de taxi en Aguascalientes, la Secretaría de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial, el Consejo Consultivo de Transporte y las autoridades competentes deberían tomar decisiones para poner orden con los 1,500 vehículos de alquiler que prestan el servicio de modo “pirata” a través de las 23 bases autorizadas y registradas en Aguascalientes.
Francisco Javier Pacheco Méndez, dirigente de la Sociedad Unidos de Operadores de Taxis de Aguascalientes (SUOTA), aseveró que los gastos adicionales que oscilarán entre cuatro mil y cinco mil pesos por cambiar el color de los taxis, llega en un momento en que por la ciudad circulan más de ocho mil vehículos prestando un servicio público de transporte, entre autorizados e ilegales.
En entrevista con El Heraldo, el dirigente de la SUOTA consideró que este cambio de color “responde más a ideas políticas que a necesidades del gremio”, porque es un hecho que visualmente es más fácil identificar a un taxi en color rojo que en blanco, sea de noche o de día.
Añadió que se necesita mano dura para poner orden en todo el sector del transporte público, acompañado de una política de simplificación de trámites, concientizando al conductor para que ofrezca un trato amable a los usuarios, y que revisen los documentos de los operadores de las unidades UBER y de los “piratas”.
El secretario general de SUOTA señaló que ha tenido contacto con operadores de vehículos de alquiler de modo “pirata” a quienes les ha advertido que prestan un servicio bajo su propio riesgo y responsabilidad, pues no pagan impuestos y exponen a los usuarios en caso de algún percance automovilístico.
Finalmente, dijo que los concesionarios de taxis están a favor del orden y por eso deben cumplir con todos los requisitos y documentos, “pero debe ser una situación pareja para todos, por lo que se espera que el Gobierno del Estado ponga suelo parejo para todos”, concluyó.