Diego Martínez / Agencia Reforma

LAS VEGAS, Nevada, EU.- Hasta en las gradas hubo guerra.

Alrededor de 10 mil aficionados acudieron ayer a la ceremonia de pesaje de la pelea “Canelo”-“GGG” 2 en la T-Mobile Arena -capacidad que se acondicionó para este evento-, y se notó un apoyo parejo tanto para Saúl Álvarez como para Gennady Golovkin.

Quizás el grito de: “¡’Canelo’, ‘Canelo’!”, derrotó en la pelea de porras a los que lanzaban a Golovkin, pero bien pudo decretarse un cerrado empate.

“¡Arriba, México; el ‘Canelo’ sí es mexicano!”, le gritó un aficionado que viajó desde Tijuana a uno de California, de sangre mexicana, que apoyaba al kazajo.

“El estilo mexicano lo tiene Gennady, y muchos mexicanos estamos con ‘Triple G'”, comentó Andrés, quien vive en San Francisco y tiene familia en Zacatecas.

Insultos y señalamientos como los que se han lanzado los boxeadores también aparecieron entre sus fans.

Cuando el tapatío iba a subir a la báscula, los seguidores del kazajo le recordaron el problema con el clembuterol que tuvo en febrero.

“¡No más carne, no más carne!”, gritaban, entre risas, aficionados con playeras color vino con las letras en amarillo de “GGG”.

“¡Van a ver cómo se la van a pelar! ¡Arriba México, cabrones! ¡Saúl es un peleador limpio y se la va a romper!”, respondió un fan con la playera de la Selección Mexicana de futbol, a quienes recriminaban a Saúl el haber arrojado dopaje.