CDMX.- El Festival Internacional de Cine de Zurich celebró ayer el genio de uno de los más carismáticos y versátiles actores canadienses de la gran pantalla: Donald Sutherland.
En una ceremonia que resultó emotiva, el protagonista de películas como «Los Usurpadores de Cuerpos», «Orgullo y Prejuicio» y la saga «Los Juegos del Hambre», de acuerdo con medios europeos, se emocionó hasta las lágrimas con el Lifetime Achievement Award.
Sutherland, de 83 años, fue aclamado por la organización del certamen luego de destacar más de 200 grandes trabajos actorales en 60 años de trabajo ininterrumpido en la industria del espectáculo internacional.
El padre del también astro de la pantalla grande, Kiefer Sutherland («Los Muchachos Perdidos» y la serie de tv «24»), dijo que para él lo más bonito de la actuación era que podía ser cualquier persona interesante en el mundo por ratos y que, encima de ello le pagaban.
Destacó que si bien sus inicios fueron duros, como suele pasarle a cualquier histrión ilusionado, conoció a grandes creadores de los que aprendió que la disciplina y el trabajo son la clave del éxito, porque el talento no lo es todo en escena.
Recién galardonado con el Oscar honorario, Sutherland se dijo feliz de poder aún viajar por el mundo trabajando y recibiendo premios, cuando otros de sus colegas están en hospitales o recluidos en sus casas.
Destacó que pese a sus achaques, espera cerrar el año trabajando y recibir 2019 con otra película.
Considerado ya una leyenda, el astro resaltó que la vida le ha dado todo a manos llenas y que no se imagina la vida sin estar en un escenario.
(Staff/Agencia Reforma)