Patricia Miranda
Agencia Reforma

SQUAMISH, Columbia Británica.-Si viajar se trata de coleccionar momentos, de esos que roban el aliento; si además es posible capturarlos en postales, donde la naturaleza ocupa un primerísimo plano. Entonces, este destino canadiense debe aparecer en la bucket list de los trotamundos.
Para llegar a Squamish, hay que tomar la autopista 99 North, conocida también como «Sea to Sky Highway». Son tan sublimes los paisajes que se ven al recorrer este sendero de asfalto, que a menudo aparece en las listas para hacer el road trip de los sueños. Y es sobre esta carretera, a mitad del camino entre Vancouver y Whistler, donde la otrora población habitada por indígenas de las Primeras Naciones, hoy se ha convertido en meca de aventureros.
Custodiada por íconos naturales como el Stawamasu Chief, una mole de granito deseada por quienes hacen escalada en roca, Squamish, que significa «Madre del viento», también se deja salpicar por la belleza del fiordo de Howe Sound.
Por si fuera poco, varios de los parques provinciales de Canadá se encuentran a tiro de piedra. Baste señalar el de Shannon Falls, donde se puede apreciar una sublime cascada, o el de Brackendale Eagles, que cada invierno se convierte en el hogar de las emblemáticas águilas calvas.
Squamish y sus alrededores son todo un edén para avistar aves o practicar floating, rafting y pesca con mosca en los ríos locales.
A unos 25 minutos del centro de Squamish, Sea to Sky Gondola cumple el sueño de viajar del mar al cielo, en un vuelo de tan sólo 8 minutos a bordo de un teleférico.
Al descender de la cabina, en el Summit Lodge, los viajeros beben cervezas locales y devoran fondues de queso y chocolate, para luego cruzar el Sky Pilot, un vertiginoso puente colgante desde el que se observan panorámicas de 360 grados.
Aunque añejo, todavía es invierno, así que nadie debe irse sin dar un paseo en raquetas de nieve. Habrá que volver en verano a practicar senderismo. Sin importar la época del año, en Squamish -recocida como «la capital de la recreación al aire libre en Canadá»- siempre se viven intensos momentos. Sí, de esos que, en todos sentidos, dejan sin aliento.

Ver para creer
Estos son algunos imperdibles del destino:
– Avistar águilas calvas. Durante el invierno, idealmente en diciembre y enero.
– Realizar un paseo sobre raquetas de nieve. En invierno, la temporada suele extenderse hasta fines de marzo o principios de abril.
– Practicar pesca con mosca, catch and release (capturar y liberar), en el río Squamish. A lo largo del año.
– Sobrevolar el área a bordo de una avioneta Cessna. Todo el año, dependiendo si hay buenas condiciones.