Saúl Alejandro Flores

Continuamos con el tema de los organismos operadores de agua, que no puede pasar desapercibido si se habla de agua, por la simple razón de que estamos ante un recurso vital pero también vulnerable, ya sea por contaminación, desperdicio o las afectaciones resultado del cambio climático.

En la columna de hoy abordaremos a uno de los componentes más importantes en la prestación de los servicios de agua, es decir, la tarifa. Misma que es necesaria para garantizar la sustentabilidad del servicio y por consiguiente su resultado final puede llegar a ser la preservación del recurso, evitando su desperdicio. Sin embargo, es importante dejar en claro que la tarifa debe contar con un sólido soporte de estudios en lo financiero, económico, social y ambiental, considerando una variable de matiz política, esta última previendo la manipulación del tema tarifario como bandera electoral de cualquier partido político que aspire a conseguir votos usando el tema de la insatisfacción de los usuarios, escenario que ha sido recurrente en Aguascalientes y otras ciudades del país.

Uno de los indicadores más importantes a la hora de comparar diferentes organismos operadores de agua, públicos o privados, es la tarifa por cada metro cúbico consumido, así como cada uno de sus componentes, mientras tanto volvamos al estudio del IMTA al que hicimos mención en la primera entrega de esta serie y de la presencia de un sistema de cuotas y tarifas, así como de un ente regulador.

Para no caer en errores de evaluación, es importante tener claro las condiciones que permitan una comparación coherente. Se cuenta con estudios que respaldan este concepto y tendencia, y que en la mayoría de los casos se refleja en aquellos que se convierten en ejemplo a nivel nacional en cuanto al buen desempeño de los organismos operadores, cierto que son contados los casos que son ejemplares, pero existen y aquí la tarifa juega un papel determinante, por el hecho que se cobra, además de estar respaldado por una política hídrica y del servicio.

La siguiente semana, les hablaré de la visión integral que debe tenerse en una administración municipal en el rubro de los servicios de agua, ahora pasemos a citar cuáles serían los aspectos que debe cumplirse en la tarifa, desde su diseño, estudios e implementación. Debo advertir que los componentes que transcribo cuentan con un sólido soporte por diversas instancias serias y que son autoridad en la materia, además de que sus resultados son medibles y con resultados que en realidad son ejemplares. Entre los aspectos principales, hay que tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Tarifa real vs. Tarifa nominal
  2. Subvención a la tarifa
  3. Condición económico financiera del operador y
  4. Niveles de servicio

Para comparar dos esquemas tarifarios, hay que tener cuidado en considerar la tarifa promedio real, que se obtiene del ratio entre las ventas totales de facturación total y los metros cúbicos facturados. Pasemos entonces a la descripción de cada uno de ellos.

  1. Tarifa real vs. tarifa nominal

Para comparar dos esquemas tarifarios, hay que tener cuidado en considerar la tarifa promedio real, que se obtiene del ratio entre las ventas totales o facturación total y los metros cúbicos facturados.

Tomando en cuenta que el sistema tarifario más difuso es el creciente con sus consumos o cuota mínima, esta operación permite obtener el valor promedio de cada metro cúbico real distribuido entre todos los usos y todos los rangos de consumo. De lo contrario, se podrían estar considerando resultados sesgados, sobre todo en esquemas de tarifa creciente como acabamos de ver al punto anterior. Es decir que se podrían estar tomando tarifas muy específicas de una pequeña población de usuarios que no fueran representativas para la gran población de consumidores.

  1. Subvención a la tarifa

En este supuesto, hay que cuidar que las tarifas que se quieran comparar incluyan todos los insumos que concurren a los gastos del organismo o, por el contrario, que tengan una misma estructura que las haga comparables, de no hacerse se corre el riesgo de comparar tarifas que incluyan partidas diferentes.

Además, hay que asegurar que no existan partidas presupuestarias que subvencionen la misma tarifa o que tengan conceptos diferentes al de consumo por metro cúbico, como pueden ser la venta de servicios especiales, seguros, equipos (tinacos, calentadores, etc.) que obviamente estarían generando ingresos de diferente naturaleza. Como ejemplo, hay sistemas tarifarios donde existe una cuota única para agua potable, alcantarillado, saneamiento, y que esto incluye servicios especiales como inspecciones, instalación de medidores por robo, desazolve de drenaje, entre otros servicios; y otros sistemas donde para cada servicio adicional que no sea el consumo de agua hay que pagar un monto específico.

La próxima semana concluiré no sólo con los componentes que faltan: 3. Condición económica financiera del operador y 4. Niveles de servicio. Sino también cómo la política tarifaria debe respaldarse e incluirse en una política hídrica integral, que cuente con un soporte de una autoridad estatal (por ello, es importante contar con una autoridad del agua estatal, por que pensar que agua es medio ambiente y obra pública es una visión sesgada. A su vez debe existir una réplica municipal como autoridad en materia hídrica, no sólo en hidráulica. Entonces nos vemos la próxima semana para continuar con estos temas que son vitales para que, en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

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