Pocos jueces y falta de capacitación en las policías municipales están restando agilidad a los procesos penales en el marco del nuevo Sistema de Justicia Oral, acusó el fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega.

Por un lado, porque los jueces están tan saturados que las audiencias iniciales se programan hasta con un mes de diferencia a partir de su solicitud y, por la parte de los uniformados, como primeros respondientes deben llenar los Informes Policiales Homologados y no saben hacerlo.

“Además, el sistema en Aguascalientes requiere una Unidad de Seguimiento de Medidas Cautelares y de Suspensiones Condicionales, con más personal especializado como trabajadoras sociales y criminólogos, tal como lo plantea el sistema”.

En ese sentido, recordó que de acuerdo al Sistema de Oralidad Penal no todas las personas que incurren en un delito deben estar en prisión, pero sí sujetos a un procedimiento de readaptación o reeducación en sus domicilios.

“Entonces falta esa parte que vea que si la persona sale no vuelva a delinquir, que no consuma sustancias, que tenga un trabajo honesto y no vuelva a ser un problema para la sociedad”, agregó.

En entrevista, Figueroa Ortega consideró que los 10 jueces de oralidad penal que hay actualmente en Aguascalientes son insuficientes y tan sólo este partido judicial debería contar con el doble, en función del volumen de expedientes penales que hay en curso.

“Eso evitaría que las audiencias se programaran con tanto tiempo y se agilizaran los trámites, resolución y atención de medidas para quienes están involucrados en un caso penal”.

Respecto de las policías, subrayó que hay muchas deficiencias especialmente en el llenado de los IPHs, porque no saben hacerlo y ellos se defienden diciendo que constan de 14 hojas y tienen que seguir trabajando.

Al respecto, recordó que previo al arranque del sistema se les dio capacitación y deben estar en condición de cumplir esos deberes, de lo contrario evidencian que la capacitación fue deficiente y no saben responder a lo que dicta la ley y exige la sociedad.