La presidenta de la Asociación Internacional de Instituciones Educativas Particulares, Guadalupe de la Cerda González, reveló ayer que cuando menos el 2% de la matrícula estudiantil de primaria de colegios privados no están siendo llevado a clases, derivado de que las mamás se encuentran muy presionadas por cuestiones laborales y ellas han perdido el interés de que sus hijos se formen académicamente.

Para encarar estas situaciones crecientes en el sistema educativo local, dijo que los colegios particulares desde nivel de preescolar, primaria, secundarias y bachilleratos cuentan con un departamento de psicología de manera permanente, a fin de enfrentar las situaciones emocionales de los estudiantes y colaborar en lo posible con los padres de familia.

“Hoy en día se enfrentan más y más situaciones especiales en donde hay niños y jóvenes con problemas emocionales fuertes, quienes requieren mucha atención. Se han detectado a madres solteras que sienten que no tienen la obligación de llevar a sus niños a la escuela, aun y cuando han pagado las colegiaturas”.

Las instituciones educativas hablan y hablan a los hogares de esos niños, pero ahora se ha detectado esa realidad de personas que no tienen perfil de padres de familia, porque se concentran en otras actividades y no se dan el tiempo para que sus hijos acudan regularmente a la escuela, que a nivel básico es una condición obligatoria.

Precisó que esa situación se ha observado especialmente con niños de primero o segundo grado de la primaria. Cada una de las escuelas involucradas hace contacto con las mamás para ofrecerles apoyo, pero aclaró que no se profundiza en la problemática del adulto, aunque sí se busca apoyarlas y sensibilizarlas de que deben cumplir con sus compromisos con sus hijos.

Finalmente, Guadalupe de la Cerda señaló que algunos de los niños que deberían estar en la escuela por los tiempos de clase, son dejados con los abuelos u otras personas. “Se comprende que las mamás estén agobiadas por tener trabajos demandantes y exigentes, que no les permiten atender a sus hijos, no acuden a juntas escolares y tampoco piden permiso para acompañar a sus pequeños en una diversidad de asuntos”.