Ángel Ramos
Agencia Reforma

Hace cinco años, contar con un dispositivo GPS en un vehículo era un lujo que no todos podían pagar.
Ahora, esa tecnología ha reducido sus precios hasta en 90 por ciento, haciéndolo un aliado en la seguridad del vehículo.
“Los precios definitivamente son mucho más bajos hace cinco años era muy caro, estamos hablando de 20 mil pesos anuales, porque se pagaba una renta y por los servicios”, recordó Alejandro Vázquez, director de ventas de Regio Alarmas.
“Ahora los servicios posventa, como el soporte técnico, son gratuitos”.
Sin embargo, en este sistema de seguridad también aplica el dicho de que lo barato puede salir caro.
“El avance de la tecnología ha permitido que se haga más accesible, pero no hay que dejarse llevar siempre por lo más barato, porque una diferencia mínima en el precio puede marcar una diferencia en la calidad”, explicó Vázquez.
En diversas páginas de internet los geolocalizadores pueden adquirirse desde los 400 pesos, mientras que en los negocios establecidos sus precios superan los mil pesos.
Estos sistemas sólo envían mensajes SMS que posteriormente debe ser descifrado en un mapa, así como el bloqueo del motor del vehículo.
“Hay que tomar en cuenta factores como la garantía, si el dispositivo puede o no conectarse a una plataforma de monitoreo para registrarlo en tiempo real, si tiene opciones como apagar el motor de forma remota o bloquearlo”, detalló.
“Otras opciones que pueden encarecer el producto son si tiene la capacidad de enviar una alerta de encendido, alerta de movimiento o de velocidad, también si la empresa o persona que lo instala ofrece asesoría y soporte, ahora ese servicio ya es de por vida”.
Equipos que cuestan al menos 2 mil pesos ya incluyen cámaras o micrófonos, los cuales pueden ir ocultos o no, y que sirven para monitorear lo que sucede dentro del vehículo.

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