CDMX.- Marco Aurelio (121-189 d.C.) fue uno de los más grandes emperadores romanos. Presidió el auge y a la vez, el inicio del fin de la Paz Romana, la época de mayor prosperidad en el Imperio.
Además de cumplir a cabalidad sus responsabilidades administrativas y guerreras, Marco Aurelio tuvo el suficiente tiempo para escribir sus “Meditaciones”, acaso la obra cumbre de la filosofía estoica.
Esta cápsula histórica viene a cuento porque la influencia de Marco Aurelio sigue muy presente en nuestros días. Hasta en los puñetazos y en las patadas voladoras.
Si no lo cree, he aquí Actos de Venganza (Acts of Vengeance, EU-Bulgaria, 2017), octavo largometraje del veterano de cine de acción y el kickboxing Isaac Florentine, cuyo protagonista, el abogado Frank Valera (Antonio Banderas), se inspira en las “Meditaciones” para vengar la muerte de su esposa y su hijita a manos de algún misterioso desconocido.
Este thriller urbano de venganza se deja ver fácilmente por el irreprochable profesionalismo de Banderas (se ve en plena forma peleando), por el buen montaje de las escenas de acción (coreografías de Tim Man) y por la propia premisa argumental que, de tan absurda, roza la franca autoparodia.
Así pues, el abogado Valera, que suele hablar 80 mil palabras al día, hace un estoico voto de silencio (aunque sigue hable y hable en voz en off), mientras se prepara mental y físicamente para cobrar venganza de la muerte de mujer e hija, siempre con las “Meditaciones” a un lado.
Por cierto, no recuerdo que Marco Aurelio diera consejos específicos sobre el kickboxing, pero qué sé yo. A lo mejor a mi copia de las “Meditaciones” le falta ese capítulo. (Ernesto Díez Martínez/Agencia Reforma)

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