El titular de la Coordinación Especializada en Materia de Voluntad Anticipada del ISSEA, Dr. Idelfonso Martínez Aldana, considera que ha hecho falta mayor difusión a este programa que permite renunciar a una agonía prolongada.

De 2009 al cierre de mayo del 2019, se registraron 227 solicitudes de adhesión a esta alternativa, lo que indica que en promedio, sólo 22 personas al año, renunciaron a la obstinación terapéutica, ante alguna eventualidad.

Del total, 187 recurrieron al formato oficial del ISSEA y los 40 restantes, lo hicieron ante notario público, en el entendido de que estos casos deben ser notificados al Instituto de Salud.

De acuerdo a la Ley del ramo, hay dos vías para tramitar el Documento de Voluntad Anticipada (DVA), ante notario público o ante el personal de Salud. Para esto último, los hospitales cuentan con el formato que habrá de firmar el paciente en etapa terminal o algún familiar.

En abril del 2009, entró en vigor la Ley de Voluntad Anticipada para el Estado de Aguascalientes, en la que se precisa que el DVA, puede solicitarlo cualquier persona en pleno uso de sus facultades mentales, que padezca una enfermedad avanzada, progresiva, degenerativa, incurable, irreversible y mortal.

Para evitar mayor sufrimiento y agonía prolongada, la persona puede rechazar un determinado tratamiento médico, que propicie la Obstinación Terapéutica, entendida ésta como utilización innecesaria de los medios, instrumentos y métodos médicos, para mantener vivo a un enfermo en etapa terminal.

“El Documento debe registrase en el área correspondiente del ISSEA, para los efectos a que haya lugar, y únicamente podrá ser revocado por el signatario del mismo en cualquier momento”.

El galeno destacó la importancia de que el personal de las unidades médicas, orienten a los familiares, con información inherente.

Reconoció que hay personas que se resisten a la voluntad de sus familiares; otros aceptan que pasen los últimos días en casa, rodeados de sus familiares, previa asesoría y en el entendido de que la atención médica no se suspende; este tipo de pacientes se encuentran bajo supervisión y el principal objetivo es que no sufran, mediante cuidados paliativos.

En este programa participan médicos, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales y demás especialistas.