El Poder Judicial del Estado no recibirá las Juntas de Conciliación y Arbitraje, ni abrirá juzgados en materia laboral a falta de leyes secundarias que siguen atoradas en el Congreso de la Unión, advirtió su presidente Juan Manuel Ponce Sánchez.
“Por su parte, las propias Juntas se encuentran en aprietos, pues en pleno proceso de disolución se encuentran ahora en un escenario de incertidumbre obligadas a sacar adelante un rezago de miles de expedientes y a la vez recibir los asuntos nuevos, sin contar con todos los elementos para ello”, agregó.
En entrevista, el magistrado presidente lamentó que a falta de trabajo legislativo, en este momento se esté incumpliendo un mandato constitucional que además trae incertidumbre en el ámbito de la impartición de justicia.
Recordó que tras la reforma constitucional que tuvo como objetivo crear un nuevo modelo de justicia laboral que fuera eficiente y ágil, hubo el compromiso de legisladores federales de emitir leyes reglamentarias, reformas y adecuaciones a la Ley Federal del Trabajo para concretar el proyecto.
El término era el 25 de febrero de este año y ahora ya estamos iniciando marzo sin tener certidumbre en el tema, por lo que ambas partes “estamos con las manos atadas y sólo nos queda esperar”.
Eso implica que el Poder Judicial del Estado no haya podido hasta el momento iniciar el proceso de selección y capacitación del personal que requerirá para atender desde el ámbito jurisdiccional la impartición de justicia en materia del trabajo.
Tampoco se han podido iniciar los trámites para generar la nueva infraestructura que sea necesaria, porque mientras no se cuente con la base legal sobre cómo va a operar el nuevo sistema y sobre todo cuáles son los conocimientos que deben tener los nuevos operadores, “no podemos hacer nada”.