Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- De mil 994 millones de pesos que fueron donados por el sector privado para la reconstrucción tras los sismos de septiembre, se desconoce el destino de 829 millones de pesos, revelaron las organizaciones Fundar y Transparencia Mexicana.
De acuerdo con el informe Transparencia y Rendición de Cuentas de los Recursos Públicos y Privados a un Año de los Sismos, elaborado por estas agrupaciones, no se sabe a qué estados se destinó un 41.6 por ciento de esos recursos.
“A pesar de que se llevó a cabo un primer esfuerzo para la sistematización de la información por parte del SAT, la falta de lineamientos que estandaricen la transparencia y la rendición de cuentas del sector privado traen consigo retos significativos para valorar sus resultados e impactos”, destacaron las organizaciones.
Las asociaciones explicaron que este dinero se canalizó a otras donatarias y no se ha reportado su destino final a un año de los terremotos que afectaron a ocho estados del País.
Señalaron que un 19.8 por ciento del fondo fue entregado a Oaxaca, lo que equivale a 394 millones de pesos, y 13.3 por ciento a la Ciudad de México, es decir 265 millones de pesos.
Chiapas recibió un 8 por ciento, Morelos un 10 por ciento, Puebla un 3.4 por ciento, el Edomex 3.3 por ciento, Guerrero 0.3 por ciento y Tlaxcala 0.2 por ciento.
“Faltan lineamientos que estandaricen el reporte de las donaciones del sector privado”, consideró Paola Palacios, investigadora para el Informe de Transparencia Mexicana-Fundar.
“Esto muestra una gran oportunidad de que el sector privado dé información al SAT o de que las mismas donatarias informen sobre el destino de los recursos en sus páginas de Internet”, añadió.
Según el reporte, de los recursos un 90 por ciento fueron donativos en efectivo y el resto en especie; además, un 85 por ciento corresponde a donativos nacionales y 15 por ciento a extranjeros.
Eduardo Alcalá, investigador para el Informe de Transparencia Mexicana-Fundar, señaló que, debido a la opacidad que impera, es difícil hacer una valoración del por qué se ha distribuido sólo la mitad de los recursos de donaciones privadas.
“El que sea la mitad genera una gran duda. Si los procesos fueran más claros podríamos hacer una valoración diferente”, agregó.