Gustavo García Olguin 
Agencia Reforma

Monterrey, México.- Aunque alberga a sólo 48 internos, las autoridades penitenciarias no han logrado poner orden en el Centro de Internamiento y Adaptación de Adolescentes Infractores en Escobedo, Nuevo León.
En mayo de 2016, luego de una revisión, se reportó que la población del centro era de 100 jóvenes y en abril de 2017, tras un motín, se informó que albergaba a 90.
Desde entonces, y pese a que el número de internos bajó a menos de 50, en el tutelar ubicado en la Colonia Ex Hacienda El Canadá, en Escobedo, han ocurrido la fuga de ocho asesinos y secuestradores, así como seis disturbios, tres de ellos en el último mes.
Aunque se solicitó el dato, Seguridad Pública de Nuevo León no detalló la cantidad de custodios asignados al tutelar para controlar a los jóvenes.
Apenas este miércoles, 40 internos se amotinaron luego de que celadores impidieron que una persona ingresara una “pelota” de mariguana al centro.
Para evitar una revisión, a las 11:15 horas los reos incendiaron el área de terapias psicológicas y más tarde, al ver que llegaban policías antimotines, subieron al techo de un edificio en el que se dan cursos y les lanzaron piedras.
Actualmente, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública estatal, la población es de 48 infractores –32 adultos y 16 menores de edad–, de los cuales 40 ya tienen una sentencia y 8 están en espera de que se resuelva su situación legal.
Sus edades van desde los 15 hasta los 22 años y deben permanecer en el tutelar hasta que cumplan su condena, pese a que ya sean mayores de edad.
La Fiscalía General de Justicia informó que 19 de los internos sometidos por policías antimotines durante los disturbios del miércoles serán procesados por delitos cometidos contra instituciones oficiales y servidores públicos.
También se les indaga por daño en propiedad ajena a causa de los destrozos en las instalaciones del reclusorio juvenil, más lo que resulte de las indagatorias.
Según el Código Penal de Nuevo León, los 17 que son mayores de edad podrían alcanzar penas de entre 13 y 30 años de prisión.
Aunque el miércoles autoridades lo negaron, ayer la Comisión Estatal de Derechos Humanos confirmó que a 14 detenidos los atendieron por diversas lesiones en el hospital Universitario; fuentes aseguraron que los 17 adultos resultaron heridos.