Se ha reducido a una tercera parte la superficie que se destina al cultivo de ajo en la entidad, apuntó Hostilio Torres Robles, gerente del Comité Sistema Producto Ajo, quien agregó que más allá de las dificultades económicas que han llegado a enfrentar los agricultores, las condiciones climáticas han influido en la contracción de esta actividad.
Destacó que hace siete años se sembraban en el estado aproximadamente 500 hectáreas de ajo, cifra que se ha reducido drásticamente, pues en el presente ciclo agrícola solamente se sembraron 200 hectáreas; añadió que este fenómeno tiene su origen en cuestiones climatológicas.
En este sentido, Hostilio Torres sostuvo que entre los productores, han señalado que los principales estragos han sido causados por los efectos del cambio climático en la naturaleza, pues se han reportado pérdidas de cosechas por cuestiones como el aumento en las temperaturas y el exceso de lluvias en breves periodos de tiempo, situación que ha provocado que varios desistan de esta actividad.
Manifestó que a pesar de ello, los productores han logrado obtener buenos rendimientos en sus cosechas, con promedios que oscilan entre las 15 a 18 toneladas por hectárea, que son buenos números si se les compara con otras regiones, sin embargo, la producción total del estado ha caído debido a la reducción en el superficie.
Por último, el gerente del Comité Sistema Producto Ajo mencionó que en el presente año está por dar inicio la cosecha de esta hortaliza, la cual esperan que sea buena, pues si bien aún no se ha definido dónde van a comercializar la totalidad de su producción, esperan lograr una calidad óptima, lo cual les abrirá muchas puertas en el mercado.