La Comisión Nacional para la Defensa y Protección de los Usuarios de Servicios Financieros en Aguascalientes alerta a la población a no prestar sus cuentas bancarias para depositar o aceptar depósitos, ante el riesgo de que pudiesen ser de procedencia ilícita o para lavar dinero.
Ignacio Villanueva Chávez, subdelegado de la Condusef, señaló que es común que un amigo o conocido quiera recibir o enviar una cantidad de dinero, en México o en el extranjero y pide que le prestes la cuenta para esa operación, además de que da un porcentaje por el favor.
“A esta acción de prestar la cuenta se le conoce como prestanombres o testaferro. Pero hacer este favor puede acarrear varios problemas, desde el robo de identidad hasta complicaciones con la justicia”, advirtió.
Luego, explicó que el prestanombres es el individuo que finge realizar transacciones financieras por cuenta e interés propio y asume las obligaciones como si fueran suyas, sin embargo, el dinero es de otra persona.
A la persona que presta su nombre se le conoce también como testaferro y es un término italiano que puede traducirse como “cabeza de hierro”. Un testaferro es un individuo que firma un contrato o documento haciéndose cargo de alguna responsabilidad, en su caso, asumiendo una titularidad que corresponde a otra persona.
Villanueva Chávez señaló que históricamente a los prestanombres se les ha asociado para ocultar actos de corrupción, lavado de dinero y fraude fiscal.
Entre las transacciones más usuales están: abrir cuentas bancarias, aceptar depósitos para otra persona, aparecer como el titular de una tarjeta de crédito que usa otra persona, y aparecer como dueño de bienes muebles, inmuebles o empresas de un tercero.
“Sin embargo, no es recomendable hacerlo, ya que resulta grave aparecer como prestanombres porque se puede ser acusado de cómplice en diversos delitos fiscales o fraudes. Entre éstos el principal es la evasión fiscal y encubrimiento”.
Finalmente, el subdelegado de la Condusef mencionó algunas razones para que se piense dos veces antes de aceptar ser un prestanombres: Los recursos pueden ser utilizados para financiar la delincuencia organizada, se corre el riesgo de robo de identidad, podría quedarse con deudas ajenas y podría incurrir en lavado de dinero.