Parejas de detenidos por violencia familiar, abogan a su favor para que los dejen libres y continúen al frente de la familia, reveló la presidenta del Poder Judicial del Estado, Gabriela Espinosa Castorena.
Aseguró que en la práctica de jueces y magistrados, no son pocos los casos de esa naturaleza y si bien los juzgadores actúan con apego a la ley y a los elementos de prueba que aportó el Ministerio Público para el asunto en particular, no dejan de llamar la atención de los impartidores de justicia esas actitudes.
Aclaró que no es porque incidan en las decisiones, sino porque muestran la dimensión del fenómeno de violencia familiar que se vive en la sociedad, no sólo física, sino psicológica y económica.
“Es un tipo de violencia que no se ve, sin embargo, se detecta en actitudes tan increíbles como pedir la liberación de quien las golpeó o a sus hijos, porque han experimentado una situación de sometimiento muy grave”.
En ese sentido, consideró que no sólo el Centro de Justicia para Mujeres, sino la comunidad entera y desde luego las propias autoridades deben en conjunto actuar con mayor énfasis en hacer conscientes a las mujeres víctimas de violencia de su situación y de cómo pueden proceder para superarla.
Espinosa Castorena comentó que el análisis que se ha hecho para trabajar en una iniciativa que castigue las omisiones familiares en la defensa de menores violentados, es indudablemente positivo y necesario.
Sin embargo, requiere además una guía de tipo social porque no todas lo omiten por negligencia, sino porque no están preparadas para denuncias, no saben que pueden o bien se atemorizan tan sólo de pensarlo.
“Desafortunadamente hay un índice alto de violencia económica, social, física y de otros tipos que no se ven y que en realidad nadie sabe cómo suceden en cada hogar, lo cual invita a que toda la sociedad, con sus instituciones y agrupaciones, trabajemos en ello”, concluyó.