Con la aplicación de más de cuarenta y ocho mil infracciones de tránsito, donde la principal causa es estacionarse en línea amarilla dentro del primer cuadro citadino, el director de Tránsito y Movilidad, José de Jesús Rodríguez Benavides, llamó a la población a utilizar los estacionamientos privados y aceptar las multas en lugar de intentar la práctica corrupta de los agentes “mordelones”.

En lo que va de esta administración, dijo que no se ha detenido a ningún elemento por pedir o aceptar alguna “mordida económica” para evitar la aplicación de la infracción, aunque los dos últimos casos detectados fueron en el gobierno anterior y se les sancionó conforme a ley.

Comentó que el costo de una infracción en línea amarrilla oscila en los 550 pesos, que resulta altamente superior a los diez o quince pesos que estarán pagando en un estacionamiento privado.

En entrevista con El Heraldo, el titular de la corporación mencionó que los elementos de Tránsito se encuentran perfectamente supervisados para que no se presten a corruptelas, a través de sus jefes inmediatos, que son los comandantes, subcomandantes o encargados de área, así como por el mismo director de Tránsito, ya que se trabaja para evitar lo mayor posible ese comportamiento.

En lo que va de este gobierno no se han detectado elementos de Tránsito en situación de corrupción, lo que sí sucedió en el anterior con dos casos, quienes fueron presentados ante el área de asuntos internos; ahora se ha logrado bajar gracias a los aumentos salariales que se aplicaron en meses anteriores. El sueldo más bajo es de once mil pesos hacia adelante.

José de Jesús Rodríguez Benavides comentó que este 2017 se registra un índice de 7.50 accidentes por día, mientras que en todo el año anterior se cerró con un índice de 7.51 accidentes por día; a pesar del aumento constante del número de vehículos y de conductores que circulan en la ciudad capital, hasta ahora se ha logrado mantener este mismo índice.

Las zonas de mayores accidentes se ubican en los tres anillos de circulación vehicular, así como las avenidas Gómez Morín y López Mateos. “Mientras no se tenga el libramiento, el transporte pesado tendrá que circular por la mancha urbana, mismo que genera o es un factor determinante para la ocurrencia de algún percance vial”.

Por último, aclaró que en el transporte público pesado no se ha detectado a ninguno de los operadores con ingesta de alcohol, ellos saben que si lo hacen, se les presenta al juez y el vehículo se canaliza a la Pensión Municipal.