Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Aug-2019 .-El Presidente Andrés Manuel López Obrador desestimó las quejas de los partidos que se resisten al recorte del financiamiento público y los llamó a bajarle a sus gastos para que puedan regresar el dinero.

El Mandatario fue cuestionado sobre la decisión del Consejo General del INE, de repartir 5 mil 239 millones de pesos a las fuerzas políticas en 2020, lo que representa un incremento de 247 millones con relación a este año.

En respuesta, insistió en que se debe reducir el gasto, aunque advirtió que para eso se necesita actuar con austeridad.

«Sí se puede, sí se puede, que el dinero de los partidos se le regrese a la gente, hay que buscar nada más el mecanismo y que no digan que no les alcanza, si podrían financiar sus actividades sin gastar tanto», dijo.

«En la campaña pasada, ahí está el ejemplo, hice campaña, éramos cuatro, dos camionetas, y nuestros adversarios gaste y gaste y gaste, no sólo de prerrogativas, está demostrado que hasta los que nos veían con malos ojos aportaban dinero para la guerra sucia».

López Obrador recordó que, cuando era dirigente nacional del PRD, el entonces Presidente Ernesto Zedillo impulsó una reforma para incrementar el financiamiento a los partidos políticos.

El Jefe del Ejecutivo explicó que, en ese entonces, decidió que el partido mantuviera sus gastos, para poder destinar el resto del dinero a albergues de migrantes en la frontera, becas para huérfanos y libros de texto gratuitos de secundaria para las zonas en las que gobernaba el PRD.

«Nosotros decidimos no votar por esa reforma y llegué a saber que habían dicho desde el Gobierno: lo queremos ver recogiendo el cheque, porque de todas maneras la reforma se aprobó (…). ¿Qué hicimos en ese entonces? (…) Nos quedamos con la parte que nos correspondía y todo lo demás se dedicó a tres cosas», relató.

«Se abrieron casas en la frontera para proteger a migrantes, se creó un fideicomiso para dar becas a los niños que habían quedado huérfanos cuando la represión durante el Gobierno de (Carlos) Salinas (…) y tres, decidimos entregar libros gratuitos de secundaria a municipios donde en ese entonces gobernaba nuestra organización, hubo hasta una controversia».