César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 23-Jan-2019 .-Por poner en riesgo las garantías de las personas imputadas se debe evitar ampliar la prisión preventiva de oficio, planteó el representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab.
Tras celebrar la liberación del activista Enrique Guerrero, quien permaneció más de cinco años y medio en prisión, sin contar con una sentencia, Jarab afirmó que la fabricación de pruebas en este caso lo llevó a ser encarcelado en el Cefereso de Jalisco.
Guerrero, quien formaba parte de un colectivo que se oponía a las reformas educativa y energética, fue detenido ilegalmente en mayo de 2013 en la Ciudad de México y acusado, junto con profesores de la CNTE, de secuestrar a sobrinos del empresario Gerardo Gutiérrez Candiani.
«Uno de los motivos por los que no fue posible, supuestamente, liberar a Enrique antes, es que fue prisión preventiva oficiosa por el delito que se le imputaba», explicó Jarab.
«Y por eso nos parece que toda esta figura no se debe utilizar, se debe derogar y, sin duda, no se debe ampliar».
Actualmente, en el Congreso de la Unión se discute agregar al catálogo de los delitos que ameritan prisión automática el robo de hidrocarburos, actos de corrupción y delitos electorales.