La Iglesia Católica no puede aprovechar la investidura divina para emitir los juicios que desea en cuanto al tema político ni para incidir en el gran debate nacional sobre el proceso electoral en desarrollo.

Así lo sostuvo el presidente del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral, Ignacio Ruelas Olvera al convocar a los prelados con casulla a un respeto absoluto a la vida política del país y recordar que la Constitución General dicta una clara separación Iglesia-Estado.

En conferencia de prensa, dejó en claro que la Iglesia puede emitir todas las opiniones que quiera e incluso incidir en el gran conversatorio de la nación, “pero no desde el púlpito, no aprovechando la investidura divina, porque eso es teología”, agregó.

Admitió sin embargo que los sacerdotes son ciudadanos, “no medio ciudadanos” por lo que sólo están limitados a no ser votados o bien, podrían serlo siempre que abandonen el hábito.

En ese sentido reiteró que en el marco de la vida político-electoral que está viviendo la nación, las iglesias pueden expresarse sobre el tema e interactuar con la sociedad respecto de la materia, pero no en el marco de la religión ni adentro de las iglesias donde la misión es otra.

Ruelas Olvera indicó que la investidura divina también exige respeto porque es la creencia de un pueblo noble y laborioso y no se vale valerse de la fe de la gente para hacer proselitismo político.

Fuera de la tribuna eclesiástica pueden hacer todo lo que cualquier ciudadano puede hacer y si lo que desean los sacerdotes es hacer política, “pues que le entren a las discusiones civiles, no dentro de los recintos religiosos”.

En ese contexto y en torno a los mensajes que se han empezado a expresar en las campañas políticas federales, el presidente local del INE advirtió que las nuevas generaciones de mexicanos están trazando un nuevo camino rumbo a la construcción de la confianza en el país.

Hay en ellos una fuerte corriente de civismo y una intensa corriente de información que permite vislumbrar que están interesados en tomar decisiones debidamente razonadas.