El fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega, consideró preocupante el alto índice de violencia contra la mujer que se registra en Aguascalientes, donde las agresiones que sufren al seno del hogar constituyen uno de los primeros lugares de incidencia.
En ese sentido, reafirmó el compromiso de la Fiscalía que encabeza para respaldar a todas aquellas que están siendo víctimas de violencia, a fin de que cuenten con el apoyo y las condiciones que necesitan para romper el círculo de violencia que sufren, y puedan enseguida reorientar su proyecto de vida personal.
Se cuenta para ello con los instrumentos jurídicos que permiten su resguardo y protección respecto de los victimarios, de ahí la conveniencia de denunciar los hechos que les afectan y de confiar en la actuación de las autoridades procuradoras de justicia.
En entrevista, refirió que el Centro de Justicia para la Mujer, que se ha fortalecido en los últimos meses, recibe en promedio trescientas denuncias por violencia contra las mujeres, en muy diferentes situaciones.
“Las indagatorias que se abren de inmediato son por una diversidad de hechos y van desde una lesión leve, hasta una violación; las investigaciones que se generan cuidan del apego estricto a la ley pero especialmente de la dignidad y seguridad de las víctimas”.
Aseguró que en todos los casos, el seguimiento de la autoridad a las carpetas de investigación que se abren por cada denuncia se mantiene firme, no obstante, sí hay casos en que las afectadas desisten o bien dejan de acudir y responder a las peticiones que se hacen por parte del agente del Ministerio Público, responsable de las investigaciones.
En ese contexto, Figueroa Ortega reiteró su preocupación por esta alta incidencia que se da todos los días en los hogares, donde es necesario hacer autoevaluación de la dinámica familiar como una primera y más importante acción para dar fin a ese tipo de conductas.
“La violencia que se genera al interior de los hogares tiene causas que desde luego deben atenderse, pero también muchos efectos, primero en la persona directamente violentada que en el caso particular se trata de mujeres, pero cuando hay hijos, es doblemente grave el asunto y exige denuncia y actuar en consecuencia”, concluyó.