Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 08-Jul-2019.-Luego que el Presidente Andrés Manuel López Obrador descalificó a la Policía Federal, el Ombudsman, Luis Raúl González Pérez, pidió no estigmatizar a las instituciones responsables de la seguridad.

Durante la 44 sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), el defensor de derechos humanos advirtió que la capacidad y compromiso de esos elementos no dependen de factores de carácter político.

«No es posible que se estigmatice y descalifique, en lo general, a todas las policías e instituciones públicas vinculadas a la seguridad, procuración e impartición de justicia, así como a sus miembros», dijo.

«La capacidad, honorabilidad y profesionalismo de los miles de mexicanas y mexicanos que han comprometido su vida en estas áreas, no depende de las épocas o gobiernos en los que ingresaron al servicio público, ni de sus filiaciones o preferencias políticas e ideológicas».

Aunque reconoció que es necesario una depuración en esas corporaciones, consideró que debe realizarse con mecanismos que destierren la corrupción y la colusión con las organizaciones criminales, sin que esto afecte a los buenos elementos ni afecte sus derechos.

Además, el presidente de la CNDH pidió que se hagan públicos los protocolos que utilizan los elementos de la Guardia Nacional para detener a los migrantes, en colaboración con el nuevo plan implementado por el Gobierno.

González Pérez advirtió que, de no existir, estos protocolos deben crearse y transparentarse ante la sociedad.

Desde Palacio Nacional, González Pérez sostuvo que la creación misma de la Guardia Nacional no será suficiente para frenar la violencia y el crimen, ya que es necesaria la colaboración de las 33 fiscalías y los gobiernos locales.

Frente a funcionarios federales y gobernadores de los 32 estados del País, sostuvo que los delitos de alto impacto se mantienen al alza, lo que ha generado miedo e incertidumbre en la población.

«En los hechos, delitos como los homicidios colosos, feminicidios, secuestros y extorsiones han registrado un incremento, generando incertidumbre, miedo, desesperanza y un sentimiento de indefensión en la sociedad», aseveró.