Si en estas fiestas decembrinas te excediste con el alcohol, seguramente ahora estás pagando las consecuencias con una terrible ‘cruda’; sin embargo, de acuerdo los médicos gastroenterólogos, acudir a los alimentos irritantes, más alcohol u otros brebajes, no es buena idea.

La resaca o cruda, como generalmente se conoce, es causada por la intoxicación del organismo inducida por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, lo que ocasiona una serie de síntomas como dolor de cabeza, náusea, vómito, debilidad, entre otros.

Algunos estudios revelan que la resaca se debe a los procesos metabólicos del hígado, los efectos diuréticos del alcohol y la disminución del azúcar en sangre.

Ni una buena birria, consomé, chilaquiles extra picantes o cervezas, pues éstos sólo abonarán otras consecuencias al organismo.

Las bebidas alcohólicas contienen etanol, sustancia responsable de las molestias de acidez en el estómago, asimismo, provocan el deseo de orinar recurrentemente, lo que ocasiona la pérdida de minerales y agua y por ende deshidratación.

Ante este panorama, los médicos recomiendan tomar abundante agua natural, consumir bebidas para deportistas, jugo de naranja y algunas cucharadas de miel.

Antes de “curársela” con alguna comida altamente irritante o grasosa, recomiendan sustituirlas por alimentos suaves como frutas, verduras, yogurt, gelatina, arroz o pescado hervido.