Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 03-Oct-2017 .-Perdieron su casa, sus bienes y, ahora, por culpa de la burocracia, peregrinan por una migaja de atención.
Ubaldo Cruz, ciego desde hace 15 años, lleva horas en la fila de solicitantes de apoyo para renta que prometió el Gobierno de la Ciudad de México. Como decenas de los aquí formados, su casa quedó inhabitable tras el temblor del 19 de septiembre.
Tras seis horas de espera, le dijeron que alguien ya había recibido apoyo en su vivienda.
El señor Cruz argumentó que donde renta viven otros tres, pero en cuartos separados, y pidió que mandaran a un perito a comprobarlo. Y ni así.
Al albañil Felipe Rosas Jazmín, de 60 años, se le vino abajo su morada con el sismo.
El sábado llegó a las cuatro de la mañana al bajopuente de Ermita en busca de un formato de registro de daños y, tras 12 horas de espera, le avisaron que las fichas se habían agotado.
Al día siguiente acudió de madrugada al Parque de los Venados y tampoco lo obtuvo. Era domingo y cerraban a las 14:00 horas.
El lunes regresó a las tres de la mañana a Ermita y por fin le dieron el formato necesario para solicitar la ayuda de 3 mil pesos para renta que prometió el Gobierno capitalino.
La cobró este martes en la Tesorería de la Ciudad, en la Colonia Narvarte, a donde llegó a las cuatro de la mañana.
Delante de él ya había 60 damnificados más. La mayoría llevaba comprobante de domicilio, credencial, formato de registro de daños y tres fotografías de las cuarteaduras, únicas pruebas ante la falta del peritaje.

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