La Policía Cibernética del Estado lanzó una alerta a los padres de familia y la sociedad en general sobre imágenes que muestran el A-B-C del suicidio y que están siendo viralizadas en redes sociales.
Al respecto, el secretario de Seguridad Pública, Porfirio Javier Sánchez Mendoza, informó que a través de ciberpatrullajes en fuentes abiertas, se han detectado publicaciones con imágenes alusivas al suicidio y que se comparten a través de Facebook y Whatsapp.
Recalcó que es fundamental que los padres de familia estén al tanto de los contenidos y páginas que visitan sus hijos, pues este tipo de imágenes las atienden y difunden básicamente jovencitos entre compañeros y amigos.
Tal parece que no son conscientes de las consecuencias que esto puede generar, toda vez que se trata de ilustraciones en las que paso a paso les muestran cómo quitarse la vida; “prácticamente se trata de un instructivo para lograrlo”.
En ese sentido planteó la necesidad de que los adultos limiten las horas que los menores de edad pasan en la computadora o dispositivos móviles y especialmente que estén pendientes de lo que están siguiendo.
Recordó que el uso de redes sociales permite la interacción de los usuarios con un sinnúmero de “amigos” virtuales y cuando éstos no son lo más recomendable para los jóvenes adolescentes, la influencia y las consecuencias pueden ser muy negativas.
Refirió que la edad adecuada para registrarse en la red social Facebook es de 13 años, sin embargo aun siendo más pequeños, los menores se registran o pasan varias horas navegando en Internet, teniendo acceso a contenidos violentos o que incitan al suicidio, como es el caso.
Lo que puede resultar de ello es verdaderamente preocupante por lo que se debe contar con la supervisión de los padres, insistió el titular de Seguridad Pública, al recalcar que son éstos los que deben advertir con sus hijos peligros y consecuencias de un uso inadecuado.
Finalmente indicó que los menores pueden subestimar los peligros de la red y seguir ejemplos que pueden ser fatales; recomendó que las computadoras permanezcan en áreas visibles de la casa a fin de evitar que los usuarios se encierren para pasar varias horas navegando en Internet sin que nadie sepa lo que está siguiendo.