Nallely Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En el país, cerca de 2 mil 500 empresas que se especializaron en infraestructura educativa perciben el riesgo de suspender sus operaciones si quedan completamente fuera de la estrategia de obras en escuelas propuesta por el Gobierno federal.
Benjamín Cárdenas, vicepresidente nacional de Infraestructura Educativa de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), calculó que de dicha cifra sólo 500 empresas tienen oportunidad de migrar a otros segmentos, pues las otras 2 mil compañías, en su mayoría pequeñas y medianas, se enfocan sólo a mantenimiento y construcción de escuelas, debido al nivel de especialización requerido.
La nueva estrategia del Gobierno federal plantea la desaparición del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED) y que la SEP sea la encargada de establecer los lineamientos para construir planteles educativos, así como la planeación financiera para infraestructura educativa.
El proceso está en proceso de emitir y adecuar los reglamentos para la nueva operación, por lo que la extinción del INIFED se concretaría hasta concluir esta nueva reglamentación.
Cárdenas dijo que el tema más grave es que, con la desaparición del INIFED y las dudas sobre cómo operará el nuevo modelo, las obras de mantenimiento hasta construcción de planteles pueden quedar en manos improvisadas.
Agregó que se afectaría a unos 100 mil empleos formales.
Es el caso de AGZ, empresa chiapaneca, que pese a que los cambios que aplicarán a partir de 2020, prácticamente no ha tenido trabajo en lo que va de este año.
La empresa, que tiene 10 empleados de base y 50 por proceso de obra, está paralizada, relató Ana Karen Gómez Zuart, director general y dueña de AGZ.
«Una empresa como la mía que ha tratado de especializarse durante años, en estar al día en infraestructura educativa, en tomar cursos, que de la noche a la mañana recibamos esta noticia, nos impacta y preocupa porque estamos al borde de cerrar», dijo.
Este año el Programa Escuelas al CIEN, que desde 2013 asignó 50 mil millones de pesos a proyectos de infraestructura escolar, tenía un avance de 86.95 por ciento, pero el remanente no se ejerció este 2019, de acuerdo con constructores.
«Fue un programa que funcionaba bien, se realizaron 27 mil 500 proyectos (con 40 mil millones de pesos); esperábamos que se terminara con 10 mil millones de pesos faltantes, pero la actual Administración decidió no terminar este programa», dijo Gómez Zuart.
Los recursos de este programa, que se ejercía a través de Gobiernos locales, eran vigilados por el INIFED, con lo que ante su reestructura queda en vilo el nuevo esquema.
La propuesta del Gobierno prevé destinar 20 mil millones de pesos a comités de padres de familia para mejoramiento y mantenimiento de planteles.
Roberto Escobedo, vicepresidente de Infraestructura Educativa de CMIC, dijo que el problema no es que la sociedad se sume a las obras escolares, sino lograr que las más complejas se hagan bien.