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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Sep.- La violencia asola a Guanajuato, estado que condensa diversos tipos de delitos e impunidades.
A la luz del día asaltan trenes en la zona de Irapuato u ordeñan ductos en las localidades cercanas a la refinería de Salamanca.
Además secuestradores hacen de las suyas en la turística San Miguel de Allende; el narcomenudeo ahoga a León y el robo a transeúntes y casas pega en todas las ciudades de la entidad.
Pero sobre todo la violencia: Apenas en 2017, se han registrado 619 averiguaciones por homicidio doloso, un 16 por ciento más que el mismo periodo en el año anterior.
Con 961 averiguaciones previas por homicidio doloso, el 2016 fue el año más violento desde que el Gobierno federal lleva un registro de delitos.
Destaca el caso de León, donde los homicidios se han duplicado al llegar ya a 200 en los primeros seis meses de 2017.
Entre los asesinados de este año se contabilizan 29 policías de diferentes corporaciones municipales que han sido ejecutados en diferentes sitios.
Cuatro de ellos fueron acribillados el pasado 5 de septiembre; dos en un ataque con armas largas en una gasolinera de Apaseo el Alto y otros dos que fueron “levantados”, al parecer por el mismo comando, y sus cuerpos hallados en la carretera Acámbaro – Parácuaro.
El 19 de agosto, los cuerpos de otros dos policías de Salamanca aparecieron muertos con señas de tortura.
Hace dos años, León prendió los focos rojos en la encuesta nacional sobre prevención de la delincuencia (Ecopred 2014).
Fue la ciudad del País con mayor porcentaje (31.7 por ciento) de jóvenes de 12 a 29 años que manifestaron tener amigos “involucrados en asuntos de drogas ilegales”; es decir, que les ofrecieron, vendieron o consumieron sustancias ilegales durante 2014.
Las autoridades de Seguridad Pública del Estado afirman que parte de la violencia tiene que ver con la pelea entre grupos del crimen organizado por el mercado de narcomenudeo.
En la última encuesta de percepción de inseguridad del Inegi de junio pasado, un 78.3 de los guanajuatenses consideró que vivir en su ciudad es inseguro.

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